La Policía de Misiones recuperó una notebook Lenovo, reels de pesca y dinero sustraídos de una cantina. El Juzgado de Puerto Rico notificó al menor por robo.
Una pormenorizada investigación de las fuerzas de seguridad provinciales en la localidad de San Ignacio permitió desarticular un particular mecanismo delictivo familiar que afectaba al sector comercial de los predios recreativos.
El esclarecimiento del caso sacó a la luz la presunta complicidad existente entre un menor de edad y su madre, quienes se complementaban para sustraer elementos de valor y reinsertarlos rápidamente en el mercado informal de la zona.
La investigación se inició formalmente a partir de la denuncia radicada por una mujer de 30 años de edad, quien detalló que desconocidos habían violentado los accesos a la cantina del complejo turístico Playa del Sol, ubicado en San Ignacio. De acuerdo a la presentación judicial de la damnificada, los delincuentes se habían alzado con una notebook de color gris, dos reels de pesca, varias gruesas de cigarrillos, una navaja de origen japonés y una suma cercana a los 70.000 pesos en efectivo.
A partir de las tareas de campo y el relevamiento vecinal, los efectivos de la Policía de Misiones lograron reconstruir las sospechas e identificar al presunto autor material del robo, resultando ser un adolescente de 16 años. Sin embargo, las pesquisas no se detuvieron allí, sino que avanzaron sobre la ruta que estaban siguiendo los bienes robados para dar con las personas que se encontraban ofreciéndolos en el mercado de reventa.
Recuperación de bienes y causa por estelionato
Los diferentes procedimientos policiales permitieron interceptar los elementos sustraídos y lograr la recuperación total de una notebook marca Lenovo, dos reels de pesca, una navaja japonesa, una gorra de color rojo y otros artículos de interés para el expediente, los cuales fueron trasladados a la sede policial para su posterior restitución formal a su propietaria.
Durante el avance de las actuaciones, los investigadores determinaron que la persona encargada de la comercialización de los objetos era la propia madre del menor, una mujer de 39 años de edad.
Al comprobarse el destino y ofrecimiento de las pertenencias robadas, las autoridades judiciales competentes dispusieron la inmediata detención de la mujer bajo la instrucción de una causa penal por el delito de estelionato. Por su parte, en lo que respecta al menor de 16 años, el Juzgado Correccional y de Menores de la ciudad de Puerto Rico ordenó que fuera formalmente notificado de la causa por robo en la que se encuentra directamente vinculado.





