Tras conseguir el quórum justo y aprobar pliegos judiciales, la bancada libertaria evidenció la falta de consensos con los bloques aliados para el proyecto central. La jefa de la bancada, Patricia Bullrich, solicitó levantar la sesión y llamó a un cuarto intermedio hasta el 6 de agosto, en medio de fuertes tensiones internas y reparos legislativos.
La sesión especial en la Cámara de Senadores de la Nación tuvo un desenlace imprevisto y adverso para los objetivos del Poder Ejecutivo. A pesar de haber logrado habilitar el recinto con el quórum mínimo estricto, el bloque de La Libertad Avanza no consiguió abroquelar los respaldos necesarios para avanzar con el tratamiento de la ley de «inviolabilidad de la propiedad privada», lo que obligó a suspender la discusión y postergar los debates parlamentarios hasta después del receso invernal.
La determinación de suspender el tratamiento fue comunicada formalmente en pleno recinto por la jefa del bloque libertario en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, quien solicitó formalmente el levantamiento de la sesión y la declaración de un cuarto intermedio extendido hasta el próximo 6 de agosto.
El paso atrás expuso con crudeza las severas dificultades que experimenta el oficialismo para consolidar una mayoría simple sustentable con las bancadas aliadas.
Horas antes, la estrategia de la Casa Rosada había funcionado con precisión milimétrica al registrar a 37 de los 72 senadores en sus bancas, número que sirvió para dar luz verde a una serie de nombramientos de pliegos judiciales y ascensos diplomáticos de relevancia. Sin embargo, al momento de ingresar de lleno al articulado del proyecto de Propiedad Privada, los números comenzaron a licuarse.
La iniciativa en cuestión, que propone desregular el mercado inmobiliario rural mediante la eliminación de los límites nacionales vigentes para la compra de tierras por parte de ciudadanos extranjeros, encendió alarmas legislativas. El texto final no sólo implicaba reformas a la Ley de Tierras, sino que incorporaba modificaciones de alto impacto técnico sobre la Ley de Manejo del Fuego, un punto que despertó marcadas resistencias.
La fragilidad del acuerdo político ya se vislumbraba desde la noche del miércoles, cuando trascendieron profundas discrepancias técnicas y jurisdiccionales entre los redactores del oficialismo y al menos tres senadores del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR), sumado a reparos de sellos provinciales que exigían mayores salvaguardas para los recursos naturales locales. A este panorama se le sumó un condimento de fuerte tensión política interna debido a un cruce de mensajes de texto en la previa del debate entre Bullrich y la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel.
Con el cuarto intermedio concedido, los despachos del Congreso de la Nación ingresarán en una etapa de negociaciones subterráneas durante las próximas semanas.
El oficialismo buscará aprovechar el receso de invierno para reformular los artículos en disputa, atenuar el impacto sobre el manejo del fuego y convencer a los gobernadores aliados de que la norma no vulnera las soberanías territoriales antes de la reanudación formal fijada para agosto.





