Las diferencias por el pliego de Verónica Michelli desataron chispazos en La Libertad Avanza. El radicalismo adelantó que no acompañará el pedido del Ejecutivo.
El quiebre de consensos en la Cámara Alta del Congreso de la Nación escaló a niveles críticos en las últimas horas, amenazando con paralizar la agenda legislativa acordada para la próxima sesión plenaria.
Las discrepancias en torno a la selección de las vacantes en los tribunales federales detonaron un fuerte cimbronazo institucional en la propia coalición gobernante, abriendo un escenario de total incertidumbre sobre los respaldos numéricos en el recinto.
El conflicto escaló luego de trascender que la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, puso su renuncia a disposición de la conducción de la bancada, una determinación que habría sido desestimada de forma directa por el presidente de la Nación, Javier Milei. No obstante, la definición final de la estrategia parlamentaria se adoptará de manera formal durante la reunión de Labor Parlamentaria convocada para las 11:00 horas de este miércoles, ámbito donde se buscará consensuar el temario con las bancadas de la oposición.
La parálisis legislativa impacta de manera directa sobre la aprobación de un paquete que contiene alrededor de 70 pliegos de jueces, fiscales y defensores que se encontraban listos para ser sometidos a votación en el recinto. La discordia se profundizó a raíz de la directiva impulsada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, de retirar el pliego de la postulante Verónica Michelli para una vocalía en el Tribunal Federal de La Plata, argumentando un parentesco indirecto con un periodista local.
Dicha medida fue abiertamente rechazada por la titular del bloque oficialista, quien alegó que ejercerá su «derecho a la objeción de conciencia» para votar a favor de la candidata.
Rechazo opositor y postulaciones en lista de espera
La determinación del Poder Ejecutivo de congelar esa designación dinamitó los acuerdos previos con los sectores de la oposición dialoguista, que ya habían avalado la postulación con sus respectivas firmas en la Comisión de Acuerdos.
Desde el bloque de la Unión Cívica Radical, que cuenta con 10 miembros en la cámara, la senadora Carolina Losada anticipó que la totalidad de su bancada votará en contra del pedido de retiro del pliego enviado por la Casa Rosada, respaldando la postura autónoma de la conducción libertaria en el Senado. A estas críticas parlamentarias se sumaron los cuestionamientos públicos institucionales emitidos por el Colegio Público de la Abogacía de la Ciudad de Buenos Aires y las agrupaciones Integridad Republicana y Será Justicia.
Si bien la comisión parlamentaria respectiva dio luz verde a 73 pliegos en condiciones de ser tratados por el pleno, la postulación en conflicto fue excluida del dictamen definitivo a pesar de reunir 9 firmas reglamentarias.
Dentro de la nómina de expedientes aprobados que aguardan tratamiento se encuentran nombres de fuerte peso institucional, como el de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación; Ana María Cristina Juan, esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi; Juan Pablo Moldes, hijo del ex fiscal Germán Moldes; y Laureano Durán, hijo del ex camarista Alberto Durán.
En contraposición, continúan retenidos y en lista de espera los expedientes de los postulantes Juan Galván Greenway y Alejandro Catania, cuyas candidaturas fueron objeto de impugnaciones tras emitir fallos que beneficiaron a la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), encabezada por Carlos «Chiqui» Tapia y el tesorero Pablo Toviggino.
En una situación de parálisis similar se mantiene el pliego de Juan Mejuto, señalado por su cercanía a la agrupación judicial Justicia Legítima. Más allá del conflicto en las magistraturas, la mesa de Labor Parlamentaria mantiene bajo análisis la inclusión de proyectos de índole económica vinculados al pago de pasivos con dos fondos buitres y normativas sobre propiedad privada.





