Oscar González Caballero (57) relató que huyó de un felino, perdió sus cosas en las malezas y durmió arriba de los árboles. El operativo con drones duró hasta la madrugada para poder sacarlo.
Luego del enorme alivio que significó su hallazgo con vida en la noche del domingo, se conocieron los estremecedores detalles de la odisea que le tocó atravesar a Oscar Antonio González Caballero (57) en las profundidades del monte de Colonia Delicia.
Una vez que las patrullas lograron hacer contacto con él, comenzó una segunda travesía dramática: sacarlo de la selva. El terreno era tan cerrado e impenetrable que no había ningún camino para que ingresaran camionetas. Los efectivos de la Unidad Regional III de Eldorado, junto a personal de la empresa Arauco y vecinos baqueanos, tuvieron que caminar a pie durante horas abriéndose paso entre la vegetación.
Desde el aire, el equipo del Centro Móvil del 911 operó un dron de forma ininterrumpida para mapear el terreno y guiar a la patrulla en la oscuridad hasta una zona despejada cercana a la Ruta Provincial 18, donde finalmente aguardaba un vehículo policial para llevarlo al hospital.
Ya a salvo y atendido por los médicos, Oscar contó en primera persona la pesadilla que le tocó vivir desde el pasado martes 4 de agosto, cuando ingresó a buscar la sonda meteorológica. Según relató, tras pasar la primera noche en el lugar, se adentró unos 400 metros más en el monte cerrado abriendo picada. Fue en ese momento cuando se topó de frente con un gran felino al que describió como un «tigre» (yaguareté o puma).
El susto lo hizo correr desesperadamente para salvar su vida, adentrándose aún más en la espesura. En la rápida huida perdió el celular, la linterna y sufrió serias heridas en los pies. Desorientado, sin luz y sin señal, quedó atrapado dando vueltas en círculos sin hallar una salida.
Para no ser atacado por depredadores durante las frías noches, Oscar buscó refugio en las copas de los árboles, donde dormía colgado de las ramas. En una de esas noches perdió el equilibrio, cayó al vacío y se golpeó fuertemente el rostro contra el suelo.
A pesar de la extrema debilidad por la falta de comida y agua durante casi una semana, los rescatistas destacaron que al momento de encontrarlo se encontraba lúcido y consciente. Actualmente permanece internado en el Hospital de Colonia Delicia bajo observación médica y recuperándose de las heridas.





