Intervención de la Comisaría Decimotercera este sábado. Un hombre de 43 años se negó a dejar la casa de su ex y usaba su comercio para sacar créditos.
El descarado hecho se denunció este sábado en la zona oeste de la capital. La víctima de 34 años le había dado permiso para quedarse unos días porque el tipo «estaba enfermo», pero después no se quería ir, le armaba quilombo y hasta sacaba préstamos a nombre de su comercio.
Una situación que comenzó como un aparente acto de buena fe y ayuda humanitaria terminó de la peor manera en la capital misionera, requiriendo la urgente intervención de las fuerzas de seguridad para ponerle freno a un evidente caso de violencia psicológica, económica y desobediencia a los mandatos de los tribunales de familia.
El hecho se registró y se denunció formalmente este sábado en la zona oeste de la ciudad de Posadas, donde una vecina de 34 años venía sufriendo una verdadera pesadilla dentro de su propio techo por culpa del descaro de su expareja.
Según explicaron fuentes del caso, sobre el implicado de 43 años pesaba una orden judicial firme de prohibición de acercamiento y restricción perimetral para proteger a la mujer. Sin embargo, días atrás, el hombre se presentó ante su ex aludiendo que se encontraba atravesando severos problemas de salud y pidiéndole que le permitiera quedarse de forma transitoria en la casa para poder recuperarse. La mujer, de buena fe, accedió al pedido de ayuda.
El verdadero problema empezó cuando pasaron los días y el hombre ya se sentía como el dueño de la propiedad. No solo se negó rotundamente a armar los bolsos y retirarse del domicilio cuando la dueña se lo pidió, sino que empezó a generar constantes y violentas discusiones en la convivencia. Por si fuera poco, el sujeto comenzó a solicitar préstamos de dinero a nombre del comercio que tiene la mujer, lo que provocó que varios cobradores y terceros desconocidos empezaran a caer a la vivienda a reclamar las deudas.
Cansada de los aprietes y del manejo económico a sus espaldas, la víctima acudió a las autoridades. Efectivos de la Comisaría Decimotercera de Posadas llegaron al inmueble y, tras constatar con los juzgados que la restricción de acercamiento original seguía totalmente vigente y activa, procedieron al arresto inmediato del intruso. El violento fue trasladado a los calabozos de la seccional y quedó imputado formalmente en una causa penal por presunta desobediencia judicial, a disposición del magistrado de instrucción en turno.



