El hecho se descubrió durante las primeras horas del lunes. Mediante el análisis de cámaras de seguridad, detuvieron a un joven con antecedentes que tenía en su poder adornos y objetos religiosos robados de las sepulturas.
La indignación en Puerto Rico tuvo una rápida respuesta policial este lunes, luego de que saliera a la luz un repudiable ataque vandálico perpetrado contra varias tumbas y nichos del cementerio municipal de la localidad.
El encargado del predio detectó los daños durante una recorrida de rutina por el sector ubicado sobre las avenidas Carlos Culmey y Jorge Newbery. Allí constató que desconocidos habían destrozado varias sepulturas y se habían llevado dos urnas de madera con cenizas en su interior.
Efectivos de la Comisaría Primera y de la División Investigaciones activaron un operativo cerrojo para revisar las cámaras de videovigilancia de la zona. Tras recolectar pistas y testimonios clave, los sabuesos le pusieron las esposas a Néstor Wilson S., un joven de 22 años conocido en el ambiente delictivo por sus antecedentes contra la propiedad.
Durante los procedimientos, los uniformados hallaron escondidos cerca de un domicilio una serie de ornamentos sustraídos del predio: floreros, ramos artificiales y hasta un retrato de porcelana con la imagen de Jesús.
Por orden del juzgado de turno, el acusado quedó alojado en la seccional policial, mientras se investiga si esconde más objetos o si participó en otros ataques similares en la zona.





