Los diputados Núñez y Amarilla sacaron sus oficinas a la calle. Denuncian la filtración de cámaras de seguridad internas y maniobras de espionaje político en la Legislatura.
Una imagen poco frecuente sorprendió a los transeúntes de la zona legislativa esta mañana. Frente al edificio donde funcionan las oficinas de los representantes provinciales, un grupo de legisladores decidió trasladar sus escritorios y la atención al público directamente a la vereda.
La medida busca visibilizar una denuncia de extrema gravedad: el presunto uso de mecanismos de seguridad interna para el espionaje y la difusión de material confidencial con fines de desprestigio político.
Los diputados Miguel Núñez y Ramón Amarilla encabezaron esta acción, atendiendo a ciudadanos y autoridades a la intemperie. Según declaraciones vertidas en redes sociales, los legisladores aseguran ser víctimas de una «persecución interna» constante. Amarilla recordó un episodio previo en el que denunció el ingreso no autorizado a su despacho y la desaparición de un proyecto de ley clave sobre la aduana paralela; un caso que, según afirma, sigue sin resolverse debido a que la Cámara aún no le ha facilitado el acceso a las grabaciones de las cámaras de seguridad.
El conflicto escaló a niveles críticos tras la viralización de un video en la cuenta de TikTok «Verdugo Ensobrado». En dicha publicación, se difundieron imágenes captadas por las cámaras de seguridad internas de la Legislatura —material que debería ser estrictamente confidencial— donde se observa a la creadora de contenidos Florencia Aguirre, conocida como «La Brujita», ingresando al despacho del diputado Núñez el pasado 30 de abril.
El video difundido intenta vincular al legislador con supuestas actividades ilícitas, utilizando fragmentos de grabaciones oficiales de los ingresos y pasillos del edificio anexo.
La controversia surge no solo por la acusación, sino por el hecho de que imágenes de seguridad estatal terminaron en manos de una cuenta anónima de redes sociales para ser utilizadas en un «carpetazo» político.
Aguirre, quien es conocida por sus videos críticos hacia la gestión oficialista, había sido objeto hace un tiempo de un operativo policial tras una denuncia del titular del IMAC, Roque Gervasoni.
Esta situación ha generado un fuerte repudio en el arco opositor de Misiones. Los legisladores afectados sostienen que, ante la vulneración de la privacidad en sus despachos y el uso de las cámaras como herramienta de vigilancia política, no existen garantías para continuar trabajando dentro del edificio.
El clima político en la provincia se enrarece así mucho antes del inicio formal de la campaña electoral, marcando un precedente preocupante sobre la seguridad de las instituciones democráticas.






