Violento episodio en la calle Neuquén. Una joven de 28 años sacó un arma y gatilló en medio de una pelea. La bala terminó en el sillón. Enterate quiénes son.
Lo que arrancó como un cruce de palabras subido de tono al mediodía de este martes, estuvo a punto de transformarse en un caso de páginas policiales negras en el corazón de Posadas.
En una vivienda de la calle Neuquén, la tensión entre una pareja escaló a un nivel impensado cuando, en medio de los gritos, apareció en escena una pistola reglamentaria 9 milímetros.
Eran cerca de las 12:15 cuando los vecinos escucharon un estruendo que no venía precisamente del escape de una moto. Adentro de la propiedad, la situación se había ido de las manos: una mujer, totalmente fuera de sí, empuñó el arma y gatilló. Por puro milagro, o quizás por mala puntería en medio del arrebato, el proyectil no impactó en nadie; la bala primero agujereó un sofá y terminó incrustada en una de las paredes del living.
El dueño de casa, un hombre de 50 años, no esperó a que hubiera un segundo intento. Llamó desesperado al sistema CIO 911 y en pocos minutos la calle Neuquén se llenó de patrulleros.
Cuando los efectivos de la Unidad Regional I llegaron, el hombre les abrió la puerta de par en par, rogando que pusieran orden antes de que la cosa pasara a mayores. Los uniformados se encontraron con un clima de nerviosismo total y procedieron a desarmar y demorar a la agresora para evitar que se autolesionara o atacara a terceros.
En el lugar trabajaron los peritos de la Policía Científica, quienes secuestraron la vaina servida y el arma, mientras que el personal de la Comisaría de la Mujer Centro se hizo cargo de la contención y las actuaciones legales. La mujer fue llevada primero a Sanidad Policial para que los médicos evalúen su estado mental y físico, ya que se encontraba en un estado de crisis nerviosa importante.
¿Quiénes son los protagonistas de este mediodía de locura? El denunciante fue identificado como Javier S. (50), quien resultó ileso de milagro tras el ataque.
En tanto, la mujer que terminó tras las rejas y a disposición de la Justicia es su pareja, Noelia R., de 28 años. Ahora, la joven deberá explicar ante el juez qué hacía con una 9mm en la mano y por qué decidió resolver una discusión doméstica a los tiros.





