Un pedido de informes financieros desató la furia del Ejecutivo en la Capital Nacional del Té. Tres concejales alineados al intendente activaron el artículo 111 de la Carta Orgánica para remover al presidente del cuerpo, abriendo una crisis institucional de final abierto.
El escenario político en la zona centro de la provincia acaba de ingresar en una fase de «fuego amigo» de alta intensidad que terminó por dinamitar la fachada de unidad partidaria.
En la comuna tealera, las ambiciones cruzadas por el control del sillón municipal adelantaron de forma abrupta el calendario electoral, desatando una pulseada institucional que tiene como tablero al cuerpo deliberativo local. La convivencia interna se rompió definitivamente tras un cruce de acusaciones por el manejo de los fondos públicos, abriendo paso a una contraofensiva que busca desplazar de forma inmediata a la máxima autoridad parlamentaria de la localidad.
El quiebre del status quo y el factor «candidatura»
A estas alturas, la interna dentro de Encuentro Misionero en Campo Viera ya no se puede tapar con retórica de barricada. El conflicto central enfrenta cara a cara al Intendente Germán Burger y al actual presidente del Concejo Deliberante, Juan Maidana. La tensión latente se convirtió en una guerra total de realpolitik cuando Maidana decidió romper los códigos de la «lealtad ciega» y dejó en claro sus intenciones de competir directamente contra Burger por la intendencia en los próximos comicios. Para el jefe comunal, esto fue leído como un acto de «alta traición» en su propio patio trasero.
Romper la omertá municipal por «gastos poco claros»
Pero el detonante definitivo que hizo volar los puentes del diálogo fue un ejercicio de rendición de cuentas, que hirió las fibras más sensibles del Ejecutivo. Días atrás, Maidana presentó un escrito formal exigiendo la revisión minuciosa de una serie de gastos bastante «poco claros» y llamativos ejecutados por la administración de Burger.
Esta jugada, que en los pasillos de la municipalidad calificaron como un intento de ponerse el traje de whistleblower (denunciante) local, generó un tremendo terremoto político. El intendente, lejos de elegir el camino de la diplomacia, «explotó» ante el cuestionamiento a sus números y ordenó activar una maniobra de manual: mandar a los concejales que todavía le responden a «decapitar» políticamente a Maidana, removiéndolo de la presidencia del cuerpo.
La contraofensiva institucional en el archivo HCD Campo Viera.
La respuesta del oficialismo leal al intendente no se hizo esperar y quedó plasmada en los papeles oficiales. Tal como consta en el “orden del día” de la sesión de este martes, se emitió la Resolución Nº 30/2026.-, la cual lleva paradójicamente la firma del propio Maidana, obligado por reglamento a convocar a su propio «juicio político» legislativo.
En dicho instrumento se convoca formalmente a una Sesión Especial para este martes 9 de junio de 2026, inmediatamente después de la sesión ordinaria, amparada en los artículos 110 inciso 3 y 111 de la Carta Orgánica Municipal. El objetivo exclusivo del orden del día es tratar el Expediente Nº 75/2026.
Este pedido de sesión especial para proceder a la «limpieza» y elección de nuevas autoridades del cuerpo fue impulsado formalmente por los ediles alineados con el intendente: Ramona Marecos, Daniela Lima y Oscar Castillo (los «tres mosqueteros» del Ejecutivo). La Carta Orgánica habilita este mecanismo con el respaldo de al menos un tercio de los integrantes del cuerpo legislativo, una herramienta de checks and balances (pesos y contrapesos) que en este caso fue utilizada como un garrote político en medio de la interna.
El porvenir del poroteo legislativo
El Concejo Deliberante de Campo Viera está integrado por un total de siete miembros. Al contar con el aval seguro de tres ediles, los impulsores de la destitución lograron destrabar la puerta de la sesión especial, pero todavía les falta el «poroteo» final para cantar victoria en el recinto.
La expectativa ahora está centrada en ver cómo se alinearán los votos de los cuatro concejales restantes y si la jugada de impeachment municipal impulsada por Burger prosperará o terminará en un búmeran político. Lo único seguro es que en la Capital Nacional del Té las elecciones ya se juegan con el cuchillo entre los dientes, y los integrantes del mismo partido «rompieron todos los platos» en una feroz disputa por el poder real.






