Efectivos de la Comisaría Novena intervinieron en Posadas tras las denuncias vecinales. Los tres perros quedaron bajo resguardo preventivo del Imusa.

 

 

 

 

Las constantes quejas de los vecinos derivaron en un allanamiento ordenado por la Justicia. Las patrullas de seguridad y las dependencias sanitarias debieron intervenir de urgencia en una propiedad privada ante el inminente riesgo para los transeúntes y la comunidad.

 

 

 

Un despliegue preventivo de máxima tensión alteró la rutina de un complejo habitacional tras los reiterados pedidos de auxilio de los residentes, originados por la presencia de animales de gran porte considerados de altísima peligrosidad. Las autoridades judiciales libraron una orden de registro en un domicilio particular para frenar la escalada de agresividad y salvaguardar la integridad de quienes circulan por la zona. 

 

 

 

El accionar coordinado de las fuerzas de seguridad y los entes de protección animal permitió tomar el control de la situación dentro del perímetro cerrado, bajo la atenta mirada de los testigos civiles y del propio dueño del inmueble, quien debió acatar las disposiciones en vigencia.

 

 

 

 

El procedimiento oficial se desarrolló durante este jueves 18 de junio de 2026 en el corazón del Barrio Ingar, ubicado en el populoso sector de Itaembé Miní de la ciudad de Posadas. Allí, los efectivos de la Comisaría Novena, dependientes de la Unidad Regional X, en conjunto con los agentes de la Mini Brigada, la División Brigada de Canes y el personal especializado del Instituto Municipal de Sanidad Animal (Imusa), irrumpieron en la vivienda en estricto cumplimiento de una orden dispuesta por la Justicia.

 

 

 

 

Como resultado de la exhaustiva investigación iniciada días atrás por las denuncias de agresividad extrema, los uniformados procedieron al secuestro preventivo de tres canes de la raza pitbull. Durante la requisa legal, los actuantes detallaron que los animales resguardados corresponden a un macho de pelaje blanco, una hembra de color gris y un segundo macho con manchas marrón y blanco.

 

 

 

Una vez finalizado el allanamiento en la propiedad, los tres perros fueron entregados formalmente al personal del Imusa, donde permanecerán alojados bajo un riguroso resguardo y evaluación de conducta, mientras prosiguen las actuaciones de rigor dispuestas por los magistrados intervinientes.