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Frente a las versiones cruzadas entre la médica de guardia del Hospital de San José y los parientes de la víctima, de 25 años, la Justicia ordenó una autopsia

 

Una agente del Servicio Penitenciario que el próximo lunes iba a cumplir los 26 años falleció ayer por COVID-19 y se convirtió en la víctima fatal del coronavirus más joven de Misiones.

Tenía dos hijos, de nueve y cuatro años, y acababa de mudarse desde San José a Cerro Azul donde trabajaba en la Unidad Penitenciaria. No tenía enfermedades de base, ni siquiera era alérgica, según confiaron desde su círculo más cercano.

 

Según su hermana Yamila Montero, la joven comenzó con fiebre y acudió al médico en Cerro Azul pero sólo le indicaron paracetamol.

 

El miércoles llamó a mi mamá y le dijo que se sentía mal, entonces mi mamá le dijo que viniera hasta San José para hacerse el test en el puesto Centinela, donde le dijeron que era positiva para COVID-19”.

 

El testimonio de la familia

 

La familia confirmó que la joven se negó a ser derivada al Hospital de Alem el miércoles al mediodía pero aseguraron que, cuando comenzó a sentirse peor y llamaron a la ambulancia, “ahí sí mi hermana pidió que la lleven a un centro de mayor complejidad, pero le pusieron dos inyecciones y la dejaron en casa. Media hora después, mi hermana estaba cada vez peor y volvimos a llamar al Hospital para que la llevaran a Alem pero, como la ambulancia no llegaba, la llevamos en el auto de un vecino hasta el Hospital de San José. Cuando bajamos, estaban todos sentados en la guardia como si nada y la ambulancia estacionada… la doctora me dijo que no fueron porque el chofer no estaba pero yo lo conozco y el chofer estaba sentado ahí”. Esa fue la última vez que la vieron.

 

La joven entró en paro cuando la ambulancia estaba a mitad de camino, cerca de Cerro Azul, y comenzaron a hacerle Reanimación Cardio Pulmonar (RCP) y se le suministró adrenalina por vía endovenosa.

En la ambulancia viajaron una enfermera y una médica. Al llegar al hospital de Alem, se sumó al equipo de reanimación el médico de guardia, quien le hizo una intubación endotraqueal pero la joven no respondió, como tampoco lo hizo a los masajes cardíacos. Minutos antes de la medianoche fue dada por fallecida y su cuerpo fue enviado otra vez a San José.

 

El informe del hospital de San José

 

Según el informe que presentó la médica de guardia del Hospital de San José a su superior, la jefa de Zona Sur, al que accedió este Diario, tras dar positivo para COVID-19 en el puesto Centinela la enfermera pidió asistencia a ese hospital porque la joven estaba descompuesta. Fue llevada en ambulancia hasta el nosocomio.

 

Según describió la médica, “la paciente presentaba vómitos, se realiza una Metoclopramida intramuscular, y se le da las pautas de alarma, en el caso de que tengamos que visitarla en su domicilio. En el momento del examen, se encontraba lúcida, pero con un cuadro de deshidratación moderada, por lo que se explicó a sus familiares los criterios de internación y que debería realizarse la derivación, pero sin recibir su consentimiento. Por ello, luego de ser medicada y examinada, es llevada a su domicilio con la ambulancia 527”.

 

Minutos después de las 20, la mamá de la joven llamó al Hospital pidiendo atención porque su hija estaba muy descompuesta.

 

Acudió una enfermera en la ambulancia, “realiza control de signos vitales y se comunica vía telefónica con la médica de guardia donde informa que sus signos vitales eran estables (saturación 96%, frecuencia cardíaca 160 y presión arterial 130/90), pero como la paciente refiere tener dolor en el hombro desde hace varios días se realiza medicación analgésica autorizada por el médico de la guardia”.

 

Según el informe, “nuevamente se reitera la necesidad de derivación para hacer estudios complementarios, volviendo la paciente a negarse a ser trasladada”. Esta segunda negativa es lo que desmintió la familia.

 

“A las 21.20 llaman nuevamente al Hospital, pidiendo con suma urgencia la ambulancia ya que la paciente no se encontraba bien, se llamó al chofer para asistir nuevamente, pero en ese transcurso llegó la paciente traída por un auto particular”, se detalló en el informe.

Posteriormente, se inició el traslado para su derivación al Hospital de Alem y se produjo su fallecimiento.

 

Ordenan investigación

 

La médica policial consideró improcedente la realización de la autopsia de la joven fallecida, tal como pidió su familia. No obstante, el juez de Instrucción de Apóstoles, Miguel Faría, pidió la autopsia con protocolo COVID y ordenó el secuestro de la historia clínica y del libro de guardia del Hospital de San José.

 

(Fuente Primera Edición) 

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