El hombre de 48 años fue interceptado en la Ruta 12 tras cargar combustible. El test de alcoholemia dio positivo y, al ser descubierto, intentó huir corriendo de la policía.
El hecho tuvo lugar alrededor de las 07:30 horas, cuando efectivos de la Unidad Regional XIII desplegaron un operativo de seguridad vial en el acceso a la localidad de San Ignacio.
La alerta se encendió cuando vecinos divisaron un Chevrolet Prisma realizando maniobras erráticas. Según los testimonios, el conductor había ingresado minutos antes a una estación de servicio del casco urbano para cargar combustible y luego enfiló hacia la Ruta Nacional 12, poniendo en riesgo a los demás automovilistas.
El test de alcoholemia y el intento de fuga
Al interceptar el rodado, el personal de Seguridad Vial y Turismo notó de inmediato que el conductor, identificado como Ramón Alberto M. (48), presentaba un fuerte aliento etílico y dificultades para coordinar. Al realizarle el test de alcoholemia, el resultado fue contundente: 1,56 g/l de alcohol en sangre, una cifra que triplica el límite permitido y representa un estado de intoxicación severo.
Sin embargo, la situación no terminó allí. Al ser notificado de que se le retendría la licencia y se secuestraría su vehículo, el hombre intentó darse a la fuga corriendo. La huida duró apenas unos metros, ya que fue rápidamente reducido por el personal del Comando Radioeléctrico.



