El hecho ocurrió este viernes frente a la empresa INDUBA. El conductor de la moto fue hospitalizado, mientras que el otro rodado continuó su marcha por el traslado de un cuerpo.
La circulación sobre la Ruta Nacional 12 registró una interrupción accidentada durante la mañana de este viernes, cuando un motociclista de la zona protagonizó una colisión por alcance en el carril que conecta la capital provincial con la localidad de Candelaria. El hecho, ocurrido alrededor de las 09:03 horas, presentó una particularidad que llamó la atención de los presentes y de las autoridades intervinientes.
De acuerdo al reporte de la Comisaría de Candelaria (Unidad Regional X), el siniestro tuvo lugar a la altura del kilómetro 1361, frente a las instalaciones de la empresa INDUBA. El protagonista, identificado como Norman N. (34), con domicilio en el barrio Santa Cecilia, se desplazaba en una motocicleta Honda de 110 cc cuando, por causas que se tratan de establecer, impactó contra la parte posterior de un automóvil que circulaba en su misma dirección.
Producto del choque, el hombre perdió la estabilidad y cayó pesadamente sobre la cinta asfáltica, sufriendo diversas escoriaciones y golpes que motivaron su inmediato traslado al hospital local para una evaluación médica completa.
Un traslado impostergable
Lo llamativo del caso surgió tras el testimonio de los testigos que presenciaron la secuencia. Según indicaron, el vehículo mayor involucrado pertenece a un servicio funerario y, al momento del impacto, se encontraba realizando el traslado de un cuerpo.
Ante la naturaleza del servicio y la imposibilidad de detener la marcha de forma prolongada, el conductor del coche fúnebre continuó su recorrido hacia el cementerio o sala velatoria de destino. No obstante, antes de seguir camino, los responsables del servicio dejaron un número telefónico de contacto para coordinar los trámites del seguro y las actuaciones legales con el motociclista lesionado, una vez que este reciba el alta médica.
En el lugar trabajaron efectivos policiales para resguardar la zona y realizar las mediciones accidentológicas de rigor, mientras se aguarda el parte médico oficial sobre la evolución del conductor de la motocicleta.



