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En Dos Arroyos renunció el Intendente Rosario Becker y asumió su sobrino Cristian Becker. Los sectores opositores hicieron una presentación judicial ¿Es legal o no?

 

 

 

 

Lo que ocurrió este miércoles en Dos Arroyos es un caso de manual: una situación que, aunque no se ve todos los días, está perfectamente encuadrada en los papeles.

 

 

Resulta que el jefe comunal; Rosario «Yair» Becker, decidió que ya era hora de descansar, colgó los botines para acogerse a la jubilación y, como la silla no puede quedar vacía, se activó el mecanismo que manda la ley.

 

 

 

 

Claro que, donde hay un movimiento, siempre hay alguien que quiere armar barullo. En este caso, una ex candidata a intendente salió a pegar el grito en el cielo y hasta metió una presentación ente el Tribunal Electoral, hablando de un supuesto «traspaso ilegítimo».

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero, a decir verdad, el planteo parece más un manotazo de ahogado que una movida con sustento jurídico. Para ser claros: el reclamo es totalmente improcedente y carece de cualquier principio legal básico y parece tener menos futuro que «Tarzán en el desierto».

 

 

 

 

¿Por qué? Porque en Misiones, los municipios que no tienen Carta Orgánica propia se rigen por la Ley Orgánica de Municipalidades (XV – N.º 5). Y esa ley es cortita y al pie: si un Intendente renuncia (ya sea por jubilación, enfermedad o porque se cansó), el que tiene que ocupar el despacho es el primer concejal de la lista que ganó las elecciones.

 

 

 

 

No hay mucha vuelta que darle ni misterios que investigar; es una sucesión automática para que el municipio siga funcionando sin tener que llamar a elecciones a cada rato.

 

 

 

 

La ceremonia de asunción fue solo un acto institucional, con la presencia de autoridades provinciales como Joaquín Cabral, de Asuntos Municipales, y vecinos que querían ver cómo seguía la historia. Se aclaró que el trámite jubilatorio del mandatario saliente se hizo bajo la Ley XIX-Nº21, cumpliendo con los aportes al IPS y los años de servicio que corresponden. O sea, todo en regla, con sello y firma.

 

 

 

 

En definitiva, a pesar del ruido que intentaron meter desde algunos sectores opositores, la institucionalidad en Dos Arroyos se mantuvo firme. Quien tomó las riendas de la gestión es Christian Becker, que venía de ser el presidente del Concejo Deliberante tras encabezar la lista en 2023.

 

 

 

 

Él es quien, por ley, debe completar el mandato que dejó vacante tras su renuncia por jubilación el ahora ex intendente Rosario Becker. Así, el municipio arranca esta nueva etapa con la tranquilidad de que, por más que algunos quieran embarrar la cancha, los papeles cantan la verdad.