robo ahorros Oberá detenido

 

 

Un hombre de 30 años fue detenido en Oberá tras robar 400 mil pesos y pertenencias de una vivienda. Fue identificado por cámaras y atacó a la policía al ser capturado.

 

 

 

Para Fabián A., un comerciante de 32 años de Oberá, el arranque del 2026 fue un trago amargo. El hombre se fue de su casa en el Barrio Norte para brindar y celebrar, pero cuando volvió entrada la madrugada, se encontró con una escena que le arruinó el festejo. Sin romper una sola cerradura ni forzar ninguna ventana, alguien se había colado en su intimidad y se llevó lo que más duele: unos 400 mil pesos que eran los ahorros de la familia, además de varios objetos personales.

 

 

 

 

Lo que el delincuente no tuvo en cuenta es que en el barrio las cámaras de seguridad están atentas. Ni bien se hizo la denuncia, los de civil y la motorizada se pusieron a mirar los videos y ahí estaba: la cara del sospechoso quedó grabada mientras hacía su «trabajito». Con esa pista, la Policía de Misiones armó un operativo cerrojo y se quedó de guardia en los pasillos internos del barrio.

 

 

 

 

 

 

 

 

No pasó mucho tiempo hasta que lo vieron caminando lo más pancho. Pero cuando los uniformados le dieron la voz de alto, el tipo sacó su verdadera hilacha. Lejos de entregarse, desenfundó un cuchillo y encaró a los oficiales con intenciones de mandarlos al hospital. Pero los policías lo redujeron en un santiamén y le sacaron el arma antes de que la cosa pase a mayores.

 

 

 

 

 

 

Pero la historia no termina ahí. Mientras lo fichaban en la comisaría, saltó que este sujeto no era un principiante. Al parecer, el día anterior, en plena víspera de Año Nuevo, le había puesto el mismo cuchillo en la panza a otro vecino, José G., mientras esperaba el cole en la parada de la calle Torneus para sacarle la billetera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ahora, el sospechoso identificado como Sergio Andrés B. (30) duerme en una celda y está a disposición del juez. La policía todavía sigue buscando los elementos que se robó de la casa del comerciante y no descartan que este «pájaro de cuentas» esté metido en un par de curros más que quedaron pendientes en la zona.