No hubo quórum en la Cámara Alta. Se convocó a Asuntos Constitucionales para el martes 1 de julio a las 15 horas. |
Las principales bancadas de la Cámara Alta utilizaron maniobras reglamentarias de vaciamiento para evitar una definición en caliente en el recinto. La discusión se trasladará a los debates de comisiones, afectando de manera directa el tratamiento de la agenda de leyes económicas y judiciales.
La pulseada reglamentaria obligó a los operadores políticos de la casa de Gobierno a replegar sus filas y coordinar un aplazamiento técnico que traslada las discusiones hacia las comisiones de asesoramiento permanente, en un intento por ganar tiempo y reordenar las alianzas con los sectores más predispuestos al diálogo.
La jugada coordinada desde la Casa Rosada consiguió evitar que el debate quedara planteado directamente en el recinto este jueves 25 de junio de 2026. Para ello, se activó la convocatoria formal a la comisión de Asuntos Constitucionales para el próximo martes 1 de julio a las 15:00 horas, con el objetivo de tratar los proyectos de resolución contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentados por el kirchnerismo y el PRO.
Durante la sesión fallida, los senadores de La Libertad Avanza ingresaron al lugar pero optaron por no sentarse en sus bancas; una maniobra que luego fue imitada por el peronismo, impidiendo alcanzar el número de 37 legisladores necesarios para habilitar el quórum.
La caída de la actividad parlamentaria frenó por completo el resto del temario oficial, que incluía el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, pliegos judiciales, ascensos diplomáticos y convenios internacionales. El armado de la defensa política del jefe de Gabinete estuvo coordinado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y para el seguimiento de las negociaciones legislativas se contó con la presencia en el Congreso del ministro del Interior, Diego Santilli; del subsecretario Eduardo “Lule” Menem; del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y del secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
En el centro de la disputa reglamentaria, la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, buscó sostener el acta de Labor Parlamentaria que exigía dos tercios de los presentes para habilitar el tratamiento sobre tablas de los proyectos sin dictamen, mientras que José Mayans, jefe del bloque peronista, reclamaba una mayoría absoluta de 37 votos para avanzar con la interpelación, una diferencia numérica decisiva que finalmente no llegó a saldarse en el recinto de Balcarce 50.





