Un episodio vial registrado durante la madrugada volvió a poner sobre la mesa los riesgos de manejar bajo los efectos del alcohol. El hecho no dejó personas lesionadas, pero sí encendió las alertas de las autoridades.
Efectivos policiales intervinieron tras el despiste de un automóvil que terminó sobre la calzada, generando preocupación entre los vecinos del sector. Al llegar, constataron que el rodado presentaba daños materiales y que su conductor se encontraba en el lugar.
Durante el procedimiento de rigor, los uniformados realizaron el test correspondiente, cuyo resultado terminó marcando el rumbo de la intervención.
Recién con el avance del operativo se conocieron los datos clave:
el hecho ocurrió cerca de las 03:00 de la madrugada, cuando un Chevrolet Corsa Classic despistó en un barrio de San Pedro. El conductor, Carlos Hernán F. (33), arrojó 2,62 gramos de alcohol por litro de sangre en el test de alcoholemia. Se labró el acta de infracción, el vehículo fue entregado a una persona habilitada y el hombre quedó al resguardo de su concubina.





