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Whirlpool cerró su planta de lavarropas en Pilar y despidió a 220 trabajadores por la caída del consumo y el aumento de las importaciones. También hubo bajas en Essen.

 

 

 

La industria volvió a encender alarmas: la empresa Whirlpool confirmó el cierre definitivo de su planta de producción de lavarropas ubicada en el Parque Industrial de Fátima, en Pilar, y despidió a 220 trabajadores. La decisión, comunicada este miércoles a los empleados, se enmarca en la fuerte caída del consumo y el crecimiento sostenido de las importaciones que golpean al sector.

 

 

 

La compañía, de origen brasileño, informó que ya inició negociaciones con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) para definir un paquete de salida que incluye las indemnizaciones correspondientes y una compensación adicional. A pesar del cierre fabril, la firma sostuvo que mantendrá su presencia comercial y logística en el país, enfocándose exclusivamente en la importación de electrodomésticos, accesorios y repuestos.

 

 

 

En un comunicado oficial, Whirlpool señaló que la medida “implica una reconfiguración estructural en la operación en Argentina”, y que el objetivo es asegurar el abastecimiento del mercado interno a través de un esquema centrado únicamente en la distribución y el servicio postventa.

 

 

 

Más despidos en la industria: recortes también en Essen

 

 

La situación no es aislada. En Venado Tuerto, la fábrica de ollas Essen desvinculó a más de 30 trabajadores por la misma razón: la brusca caída del consumo. Desde la empresa explicaron que se trató de una adecuación de la producción ante una demanda que se vino reduciendo de manera sostenida durante los últimos meses.

 

 

 

Según precisó la firma, las bajas alcanzaron a 12 empleados efectivos y 17 eventuales, cifra que se suma a otros recortes aplicados previamente. El titular de la UOM local, Diego Olave, confirmó que la empresa ya venía realizando despidos escalonados desde hace aproximadamente tres meses. “A estas treinta y cuatro desvinculaciones se les suman otras 58, incluidos los eventuales”, detalló.

 

 

Un panorama que se repite

 

 

 

Ambas decisiones exponen un escenario complejo para la industria nacional, donde la reducción del consumo interno se combina con un aumento significativo de las importaciones, afectando directamente a la producción local y al empleo formal.