captura Nicolás Maduro Operación Resolución Absoluta

 

 

En un operativo de 2 horas y 20 minutos, la Delta Force capturó a Nicolás Maduro en Caracas. EE.UU. desplegó 150 aeronaves y ya anunció que gobernará la transición.

 

 

 

La madrugada de este sábado 3 de enero de 2026 no fue una más. A las 2:01 AM, mientras Caracas dormía bajo un apagón cibernético provocado intencionalmente, el cielo se llenó de fuego y rotores.

 

 

 

 

La Operación Resolución Absoluta se puso en marcha con un despliegue que no se veía en la región desde la crisis de los misiles en 1962: más de 150 aeronaves, incluyendo cazas, drones Reaper y los míticos helicópteros de los Night Stalkers, sobrevolaron el Caribe desde 20 bases distintas.

 

 

 

 

 

 

 

El General Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, detalló que el asalto fue ejecutado por comandos de la Delta Force. Estos operadores de élite llegaron al complejo de Maduro tras un bombardeo estratégico que anuló las defensas antiaéreas venezolanas.

 

 

 

Según Caine, la inteligencia de la CIA era tan precisa que «sabían hasta qué comía y cuáles eran sus mascotas».

 

 

 

El momento de la caída

 

 

 

A pesar de la magnitud del ataque contra Fuerte Tiuna y otras bases militares, la resistencia fue mínima. Los comandos rompieron las puertas de acero del refugio de Maduro en segundos. El dictador y su esposa, Cilia Flores, no ofrecieron pelea: se rindieron de inmediato. A las 4:29 AM, las tropas estadounidenses ya estaban «sobre el agua» de regreso, con los objetivos bajo custodia.

 

 

 

 

El futuro: Venezuela bajo dirección de Washington

 

 

 

 

Desde la Casa Blanca, Donald Trump siguió la misión «como un show televisivo» y no tardó en marcar la cancha para lo que viene. El presidente anunció que «Estados Unidos gobernará Venezuela» hasta que se logre una transición segura.

 

 

 

 

 

 

 

 

El plan es claro: mano dura para estabilizar y la entrada inmediata de las grandes petroleras yanquis para reconstruir una infraestructura que hoy es chatarra.

 

 

 

 

Mientras tanto, en una Caracas que amaneció con olor a pólvora y calles desiertas, el miedo se mezcla con la incertidumbre.

 

 

 

 

 

 

Maduro ya está preso en Nueva York, donde lo espera un banquillo de acusados por narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína. El tablero regional cambió para siempre; la era chavista acaba de recibir su acta de defunción en una operación que duró apenas 140 minutos.