La senadora nacional Patricia Bullrich expresó su objeción de conciencia a Javier Milei por bajar la postulación de Michelli. El trasfondo de la disputa con Karina Milei y Manuel Adorni.
El escenario político nacional vuelve a mostrar fisuras en el núcleo duro del oficialismo a partir de decisiones vinculadas al nombramiento de magistrados en los tribunales federales.
En las últimas horas, una de las principales espadas legislativas de la fuerza gobernante exteriorizó una marcada discrepancia con la mesa chica de la Casa Rosada, exponiendo que los criterios de selección y los vetos por vínculos familiares generan ruidos internos dentro de la coalición.
La controversia se desató formalmente este lunes cuando la senadora nacional de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, confirmó públicamente que le manifestó de forma directa al presidente Javier Milei su disconformidad ante la decisión del Poder Ejecutivo de retirar el pliego de la Dra. Verónica Michelli, quien estaba postulada para ocupar un cargo como jueza federal en un tribunal oral de la ciudad de La Plata.
De acuerdo a las informaciones que trascendieron desde los pasillos del Congreso, la candidatura de Verónica Michelli fue impugnada por los altos mandos del oficialismo debido a su lazo de parentesco secundario, al ser la cuñada del periodista de investigación Hugo Alconada Mon. Ante esta marcha atrás, Patricia Bullrich utilizó su cuenta oficial en la red social X para comunicar que ejercerá su derecho a la objeción de conciencia, aclarando de todos modos que reconoce las facultades constitucionales que posee el jefe de Estado para enviar o retirar las postulaciones en el Senado.
Reivindicación del rumbo y cortocircuitos previos
A pesar de manifestar abiertamente su disidencia en este nombramiento, la legisladora nacional buscó bajarle el tono a las especulaciones de fractura institucional. En sus declaraciones, ratificó su alineación absoluta con el rumbo económico y social de la gestión de Javier Milei, argumentando que el debate sincero y el respeto por las convicciones individuales forman parte de los valores republicanos que promueve el espacio.
Sin embargo, este posicionamiento adquiere una fuerte relevancia política debido a los antecedentes inmediatos que arrastra el bloque en la Cámara Alta. El mes pasado, la propia senadora Patricia Bullrich había marcado una visible distancia de la estrategia oficial al reclamar públicamente que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentara su declaración jurada patrimonial en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito.
Aquel pedido de la jefa de la bancada generó un fuerte malestar en la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien ejerce una férrea defensa del ministro coordinador. La presión legislativa obligó finalmente a que el Ejecutivo prometiera la entrega de dicha documentación. Como un gesto de diferenciación, Patricia Bullrich ya concretó la presentación de su propia declaración jurada, marcando la cancha frente a Manuel Adorni, quien se comprometió a entregar sus informes informáticos antes del próximo 15 de junio.





