Los peritos determinaron que la menor de 14 años fue asesinada entre el sábado y el domingo. Un remisero aportó el dato clave que permitió la detención de Claudio Barrelier.
La investigación por el brutal crimen que conmociona al país sumó sus primeros e impactantes elementos científicos. Los peritajes forenses preliminares revelaron la saña con la que actuó el agresor y permitieron reconstruir la ventana horaria en la que se produjo el deceso, mientras en el plano judicial un testimonio clave terminó de cercar al principal sospechoso tras reconstruir el último viaje que realizó la víctima.
De acuerdo a los primeros resultados de la autopsia practicada al cuerpo de Agostina Vega, la adolescente de 14 años de edad que fue encontrada sin vida en un descampado de la provincia de Córdoba, el asesinato se produjo entre la noche del sábado y la madrugada del domingo. Los peritos médicos detectaron un daño muy importante en los órganos internos de la menor, el cual resulta compatible con un ataque de extrema violencia física.
Los voceros del caso confirmaron además que el cuerpo presentaba signos de desmembramiento, una situación que complejiza de manera notoria el análisis forense. Debido al estado en el que fueron hallados los restos, los especialistas advirtieron que existe una gran dificultad para avanzar con las evaluaciones tradicionales, motivo por el cual la Justicia ya solicitó una serie de estudios complementarios para precisar la mecánica del crimen.
En paralelo, las autoridades judiciales convocaron formalmente a la familia de la víctima para interiorizarla sobre estos primeros e impactantes informes.
Un testimonio determinante y la reacción de la madre
El avance de la causa sumó un giro fundamental a partir de la declaración espontánea de un remisero que trasladó a la menor. El chofer relató que llevó a Agostina Vega hasta la intersección de las calles Fragueiro y Juan del Campillo, lugar donde la estaba esperando Claudio Barrelier, quien actualmente es el único detenido y principal imputado por el homicidio.
El conductor del remís explicó que se puso en contacto con los familiares al día siguiente del viaje, luego de reconocer el rostro de la adolescente a través de las publicaciones de búsqueda en las redes sociales. Al presentarse ante la madre de la menor para aportarle datos sobre el paradero y describirle físicamente al hombre que la había recibido en el destino, la mujer reaccionó de forma desgarradora: «Ya sé quién es», exclamó antes de romper en llanto.
Este testimonio se transformó en el eslabón clave para los investigadores, ya que permitió direccionar de inmediato las sospechas hacia el entorno del sospechoso. Posteriormente, el análisis de las cámaras de seguridad de la zona confirmó el recorrido descrito por el remisero y registró el momento exacto en que la adolescente de 14 años ingresaba a una vivienda junto a Claudio Barrelier, complicando severamente la situación procesal del imputado.





