Una mujer fue imputada por permitir que su pareja y conocidos abusaran de su hija de 29 años. Hay dos prófugos y la víctima cuenta con custodia.
Una trama de horror y desprotección salió a la luz en la localidad de San Vicente, tras una denuncia que rompió años de silencio y violencia intrafamiliar.
Según los datos que consiguió Revista Entérate, una mujer fue detenida e imputada por «abuso sexual simple agravado por el vínculo», acusada de haber facilitado y permitido que hombres de su entorno ultrajaran a su propia hija de 29 años, quien padece una discapacidad motriz que la obligaba a depender totalmente de su progenitora.
La investigación judicial, que tramita ante el Juzgado de Instrucción N°3 de San Vicente, se inició a finales de febrero cuando la propia hermana mayor de la víctima regresó desde Córdoba para rescatarla.
De acuerdo a datos publicados por el medio TodoNoticias, la joven afectada logró enviar audios de auxilio relatando que no solo era víctima de ataques sexuales por parte de la pareja de su madre y otros conocidos, sino que también sufría violencia psicológica constante, amenazas de internación forzosa y privación de alimentos.
El expediente revela un escenario de vulnerabilidad extrema. La denuncia sostiene que, al intentar alertar sobre lo que sucedía, la joven era intimidada por su madre, quien presuntamente le manifestaba que «su cuerpo le pertenecía» y que podía disponer de él. A esto se suma un entorno familiar que, lejos de protegerla, habría intentado silenciarla bajo el argumento de «no generar cargos de conciencia» si la madre terminaba tras las rejas.
Actualmente, mientras la mujer permanece detenida tras negarse a declarar, la Justicia ha librado órdenes de captura para otros dos hombres señalados como autores materiales de los abusos con acceso carnal, quienes permanecen prófugos.
San Vicente, una zona con una geografía de montes y caminos vecinales complejos, es hoy el escenario de una intensa búsqueda para dar con estos sujetos.
Las autoridades refuerzan la vigilancia sobre todo en zonas rurales, ya que la víctima manifestó sentir temor por su integridad física ante la posibilidad de represalias mientras espera que la justicia actúe con todo su peso.

