El informe forense determinó que la menor de 17 años llevaba de cuatro a cinco días sin vida. Personal de la Dirección Homicidios interviene para reconstruir el hecho. |
La investigación judicial en torno al hallazgo del cuerpo de una menor de 17 años en la zona norte de la provincia sumó certezas científicas determinantes que modificaron el rumbo de las actuaciones.
Tras conocerse el primer diagnóstico de los forenses, las autoridades policiales reorganizaron los recursos operativos en el terreno a fin de dar apoyo a los agentes locales, concentrando las tareas de campo en reconstruir de manera minuciosa las últimas horas de la víctima antes de su desaparición.
El avance de la causa penal se vincula directamente con el hallazgo del cuerpo de una adolescente de 17 años de edad, identificada por las actas como Dulce María Beatriz Candia, cuyo cadáver fue localizado el pasado jueves 28 de mayo en un sector de una propiedad abandonada en el barrio El Tucán, de la ciudad de Eldorado.
De acuerdo con el informe preliminar emitido por el Cuerpo Médico Forense, la causa de la muerte fue determinada como asfixia mecánica, estableciéndose además una data de fallecimiento estimada de entre cuatro y cinco días previos a la realización del examen médico. El documento pericial resulta clave para los investigadores de la causa, debido a que durante la primera inspección ocular y médica realizada sobre la superficie del terreno no se habían constatado lesiones externas evidentes que permitieran tipificar el hecho de forma inmediata.
Coordinación de pesquisas y medidas judiciales
A raíz de la confirmación científica del mecanismo de muerte, la Jefatura dispuso reforzar las tareas de la Unidad Regional III con la incorporación de efectivos de la Dirección Homicidios, quienes se trasladaron desde la capital provincial para trabajar en conjunto con las brigadas locales en el esclarecimiento del caso. Los peritos de la División Policía Científica ya habían ejecutado el procesamiento integral de la escena mediante relevamientos técnicos, fijaciones fotográficas y levantamiento de rastros biológicos con el fin de incorporar elementos de valor probatorio.
Los investigadores centran los operativos en el análisis de testimonios del entorno de la adolescente, el chequeo de cámaras de seguridad y la verificación de las redes sociales para establecer una cronología precisa de los acontecimientos y los movimientos realizados por la joven en las jornadas previas al desenlace.
Las actuaciones continúan bajo la órbita del Juzgado de Instrucción N.º 1 de Eldorado, tribunal que dispuso las correspondientes medidas de resguardo y evalúa de forma directa los elementos incorporados al expediente penal para determinar las circunstancias exactas que rodearon el fallecimiento.

