Dos conductores dieron positivo en alcoholemia tras protagonizar siniestros viales en San Ignacio y El Soberbio. Hubo demoras y secuestros.
El alcohol volvió a estar presente detrás del volante y, una vez más, terminó en siniestros viales que pudieron tener consecuencias más graves. Durante la noche del domingo, la Policía de Misiones intervino en dos hechos distintos, ocurridos en San Ignacio y El Soberbio, donde los conductores involucrados circulaban bajo los efectos del alcohol.
El primer procedimiento se registró cerca de las 21:45, sobre la avenida Mayer de San Ignacio. Allí, una Renault Kangoo terminó fuera de control tras un despiste. Al arribar al lugar, los efectivos asistieron al conductor, Pablo P., quien fue examinado por el médico del hospital local. Afortunadamente, no presentaba lesiones de consideración.
Sin embargo, el dato clave apareció minutos después. Personal de Seguridad Vial y Turismo realizó el test de alcoholemia, que arrojó un resultado de 1,41 gramos de alcohol por litro de sangre, muy por encima de lo permitido. Ante esta situación, se procedió a la retención de la licencia, la demora del conductor y la instrucción de un sumario contravencional, con intervención del Juzgado de Paz.
Casi en simultáneo, alrededor de las 22:10, otro siniestro vial movilizó a la Policía en la localidad de El Soberbio. Sobre la avenida San Martín, una Renault Duster, conducida por un hombre de 54 años, colisionó contra una Toyota Hilux que se encontraba estacionada.
El impacto provocó daños materiales y alcanzó de manera leve a un peatón de 21 años, quien, al igual que el conductor, resultó ileso. No obstante, al ser evaluado en el hospital local, el médico de guardia certificó que el automovilista presentaba aliento etílico positivo.
Como consecuencia, el hombre fue demorado de forma preventiva, el vehículo quedó retenido y las actuaciones fueron elevadas al Tribunal de Faltas con asiento en San Vicente.
Dos localidades, dos hechos distintos y un denominador común: la imprudencia de manejar después de consumir alcohol, una conducta que sigue repitiéndose en las calles y rutas misioneras, con resultados que muchas veces terminan siendo irreversibles.

