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La jugada fiscal que sacude el tablero: ¿alivio económico o la primera gran carta electoral para retener el poder?

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El sorpresivo anuncio de suspender el cobro en ruta despierta sospechas en la oposición. El oficialismo se rearma, negocia con el PAyS y busca frenar el avance libertario.

 

 

 

 

Durante el discurso de inauguración de las sesiones ordinarias en la Legislatura, el máximo mandatario del Ejecutivo provincial sorprendió con un anuncio de fuerte impacto: la suspensión del cobro del pago a cuenta en los controles de ruta, desactivando temporalmente la retención de la polémica barrera impositiva de ingreso.

 

 

 

 

Ante esta decisión, los dirigentes de la rebautizada coalición gobernante saltaron a festejar e intentar «fregarle» la iniciativa a los espacios libertarios y opositores que históricamente criticaban este impuesto distorsivo, el cual incluso había sido declarado ilegal en algunos fallos de la justicia.

 

 

 

 

El gobernador Hugo Passalacqua afirmó que esta decisión se tomó por la “contracción económica” de la provincia. Pero enseguida muchos salieron a decir que es una decisión meramente política y es parte de la campaña para 2027.

 

 

 

 

La suspensión del cobro en la famosa “Aduana paralela” empezará a regir desde el 1 de julio y se extenderá por 12 meses, es decir que en julio de 2027 el pago estará en vigencia nuevamente.

 

 

 

Las elecciones nacionales para el año que viene están previstas para el 24 de octubre de 2027. Es más que probable que la provincia desdoble las elecciones y sean más o menos en mayo o junio. El tema de la aduana paralela sería un caballito de batalla para el oficialismo, que saldría con la promesa de mantener la suspensión en caso de ganar.

 

 

 

La estrategia rumbo al 2027

 

 

 

En Misiones, el Frente Renovador estaba desgastado y con pocas posibilidades de mantener el poder en la provincia. Es por eso que, al conductor del partido, Carlos Rovira, se le ocurrió la idea de enterrar al Frente Renovador con todas sus ramificaciones: Renovación 2.0, 3.0, Renovación NEO, entre otros experimentos que en los últimos tiempos no funcionaron.

 

 

 

Con los libertarios envalentonados y otros espacios creciendo, Rovira pegó un volantazo y cambió el rumbo. Nada es tan extremo y se va a hacer cualquier cosa para retener el poder, incluso si hay que amputarse un brazo para no perder el cuerpo.

 

 

 

Ya hay mucho acercamiento con el PAyS, que sería el primer partido en aliarse con la renovación. El propio “Cacho” Bárbaro, supuesto gran rival de la renovación, empezó a cambiar su discurso en los últimos tiempos. En su papel de tiktoker, está impulsando la idea de que el gobierno provincial no era tan malo y que todo lo malo viene por parte del gobierno nacional. La misma estrategia se pone en marcha en casi todos los medios.

 

 

 

 

El presidente del PAyS, Isaac Lenguaza, dijo en la Legislatura el 1 de mayo que “nos asusta la idea de que un gobierno libertario esté acá”. Está casi cerrado que el Partido Agrario y Social se va a fusionar con Encuentro Misionero para impedir que los libertarios ganen en la provincia. Aunque en varios municipios es casi seguro que van a ganar y se quedarán con varias intendencias.

 

 

 

Hay algunas conversaciones con Christian Humada, flamante presidente del Partido Justicialista para tratar de arrastrar nuevamente al justicialismo a la alianza del oficialismo, aunque hay mucha resistencia desde algunos sectores más duros del PJ y kirchneristas.

 

 

 

Por otro lado, Ramón Amarilla ya está lanzado como candidato a gobernador. Nadie sabe bien en qué partido, pero pronto tendrá una plataforma armada para su candidatura. Solo falta que un radical se lance, y desde el oficialismo esperan que estos les resten votos a los libertarios, porque van casi con el mismo discurso, y de esa forma Encuentro Misionero pueda ganar, aunque sea por mínima diferencia en una elección de tercios.

 

 

 

Al parecer, Passalacqua iría por la reelección y la estrategia será una campaña de polarización con La Libertad Avanza, donde también podría haber divisiones dentro del partido de Milei.

 

 

 

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