Tras el 2,6% de inflación informado por el INDEC, el techo del dólar llegará a $1803,03 en junio. El BCRA busca evitar el atraso cambiario tras la salida del cepo.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirmó que, tras conocerse la inflación de abril del 2,6%, las bandas de flotación del dólar se ajustarán en la misma proporción durante el mes de junio. Bajo este esquema de actualización automática, los límites que rigen el mercado cambiario se desplazarán para otorgar mayor flexibilidad al tipo de cambio.
Con este ajuste, hacia fines del sexto mes del año, el límite máximo para la divisa se ubicará en $1803,03, mientras que el límite inferior o piso de la banda quedará establecido en $772,04.
El funcionamiento del esquema
Las bandas ajustadas por inflación, que debutaron el pasado 2 de enero, forman parte de la estrategia económica iniciada tras la salida del cepo en abril de 2025. El mecanismo actual presenta las siguientes características:
Actualización diaria: El techo y el piso se mueven de forma gradual cada día hasta completar el porcentaje de inflación del mes previo (en este caso, el dato de abril impacta en junio).
Flexibilidad: El objetivo es evitar que el tipo de cambio se aprecie en términos reales y que el techo de la banda pierda terreno frente al avance de los precios.
Control de volatilidad: Según el BCRA, este régimen limita el riesgo de movimientos bruscos o saltos cambiarios inesperados.
Reservas y mercado de cambios
En paralelo a la política de bandas, la autoridad monetaria continúa con su programa de acumulación de reservas internacionales. En lo que va de 2026, el organismo logró adquirir más de US$ 7700 millones.
A pesar de que la regla inicial preveía la compra del 5% del volumen diario negociado, el BCRA ha logrado duplicar ese objetivo en varias ruedas. Según especialistas, lo más destacado es que estas compras de divisas —que implican inyección de pesos— no han generado una presión al alza en el tipo de cambio oficial, el cual se mantiene en niveles inferiores a los registrados al cierre de 2025.
No obstante, analistas advierten que el principal desafío de este esquema de actualización es el posible traslado a precios, ya que un techo más alto para el dólar podría generar expectativas inflacionarias adicionales en los meses venideros.

