En el arranque del 2026, el Gobierno nacional reactivó el envío de fondos frescos a las provincias aliadas. Misiones se ubicó entre las más beneficiadas con 12.000 millones de pesos, asegurando el respaldo de Hugo Passalacqua para los debates que se vienen en el Congreso.
El tercer año de la era libertaria arranca con una hoja de ruta clara: atrás quedó la confrontación total del 2024 y ahora manda el pragmatismo.
En este enero de 2026, la Casa Rosada entendió que para sacar la Reforma Laboral en febrero necesita «aceitar» el vínculo con los gobernadores. Y en ese esquema de «toma y daca», Misiones se ha convertido en una pieza fundamental del tablero nacional.
Bajo la gestión de Hugo Passalacqua, la tierra colorada dejó de ser un terreno de conflicto para transformarse en un aliado estratégico.
Los datos no mienten: solo en diciembre, el Ministerio del Interior que conduce Diego Santilli giró una fortuna en Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Misiones recibió 12.000 millones de pesos, ubicándose como la segunda provincia más beneficiada del país, solo detrás de la Tucumán de Osvaldo Jaldo.
El mapa de los apoyos en el Congreso
Los Aliados de Hierro: Passalacqua integra el pelotón de gobernadores «dialoguistas» junto a Sáenz (Salta) y Valdés (Corrientes). Estos mandatarios garantizan que sus legisladores levanten la mano, a cambio de que la Nación reactive obras públicas seleccionadas y envíe fondos frescos para paliar el ajuste.
El «Efecto ATN»: Los 198.000 millones repartidos en 2025 fueron la llave para aprobar el Presupuesto 2026. Ahora, ese mismo flujo de fondos es el que garantiza que la Reforma Laboral llegue al recinto con chances reales de éxito.
La letra chica: A pesar del buen clima, Misiones y sus pares peronistas aliados (Catamarca y Tucumán) miran con lupa los artículos 190 y 191 de la reforma. ¿El motivo? Tocan el Impuesto a las Ganancias y Sociedades, que son coparticipables. «Si baja la recaudación, que el costo lo pague Nación», es el lema que resuena en la Rosadita misionera.
Mientras tanto, en la otra vereda, el bloque de «oposición dura» liderado por Axel Kicillof y Gildo Insfrán se mantiene aislado, denunciando un desfinanciamiento federal sin precedentes.
Sin embargo, con la billetera nacional abierta para los que negocian, el Gobierno de Milei parece tener el camino despejado para las sesiones extraordinarias de febrero.
Para Misiones, el equilibrio es delicado: acompañar las reformas nacionales sin perder el control de la caja propia ni la paz social en un año que promete ser igual de duro que el anterior.

