El presidente del Concejo Deliberante expuso un déficit millonario y facturaciones sospechosas a familiares del intendente y del tesorero. Los números del quiosco que vendió 42 millones.
Una profunda crisis institucional sacude las estructuras de un municipio de la zona centro de la provincia, luego de que el escrutinio de las cuentas públicas revelara un impresionante volumen de erogaciones discrecionales sin aparente sustento técnico ni legal.
La revisión del ejercicio financiero, lejos de ser un mero trámite administrativo, sacó a la luz una serie de inconsistencias severas en el manejo de los fondos locales, arrastrando a la gestión ejecutiva al centro de un ojo de tormenta por presuntos desvíos hacia redes familiares. El quiebre de la confianza institucional escaló rápidamente en el recinto deliberativo, donde se expuso una alarmante falta de austeridad que colisiona con las demandas de transparencia de la ciudadanía.
El marco normativo y el «filtro» parlamentario
El conflicto estalló en el Honorable Concejo Deliberante de Campo Viera, donde se ejecutó el mecanismo de control de gastos, previsto por la legislación vigente. El bloque de concejales se basó estrictamente en el marco normativo establecido por la Carta Orgánica Municipal, la cual determina en su Artículo 238 (tercer párrafo) que:
“El cuerpo deliberativo debe examinar las cuentas de todos los órganos del gobierno municipal, para posteriormente ser remitidas al tribunal de cuentas de la provincia”.
Este proceso se complementa con la Ley I Nº 03 (Tribunal de Cuentas), Artículo 40, que obliga a cada Intendente Municipal a presentar la rendición de cuentas de la comuna antes del 30 de marzo de cada año, correspondiendo al Concejo remitirla al órgano de control provincial antes del 31 de mayo siguiente.
El riguroso estudio y análisis del balance del ejercicio financiero anterior no fue una decisión exprés: fue realizado de manera individual por cada concejal y, posteriormente, debatido exhaustivamente en el recinto dentro del ámbito de la Comisión Nº 1. De estas jornadas de rendición de cuentas, participaron activamente el Intendente, su asesor contable y los funcionarios municipales involucrados en la materia durante casi dos meses de pases de factura e incómodas explicaciones.
Radiografía del agujero negro: un balance en rojo
Al momento de dar por examinado el balance, el presidente del cuerpo legislativo, Juan José «Juanchi» Maidana, expuso las severas «alertas rojas» financieras de la rendición de cuentas del ejercicio financiero del año 2025. El gobierno municipal de Germán Burger incurrió en un déficit fiscal que ascendió a la alarmante cifra de $ -82.966.422,59, lo que equivale al -2,53% de los recursos totales de los que dispuso la comuna.
Si bien este déficit se intenta justificar desde el Ejecutivo por la paulatina merma de los recursos municipales en términos reales respecto de la inflación, la lupa legislativa detectó que la eficiencia y la austeridad brillaron por su ausencia en los siguientes rubros:
📊 Desglose de Gastos Bajo Sospecha (Ejercicio 2025)
| Rubro / Ítem Analizado | Monto Anual Total | Promedio Mensual | Costo Diario para el Pueblo |
| Cortesía y Homenajes
(¿Atenciones palaciegas?) |
$ 88.013.179,36 | $ 7.334.431,61 | $ 241.131,99 |
| Gastos de Representación
(Fondos de la Intendencia) |
$ 29.940.000,00 | $ 2.495.000,00 | $ 82.027,39 |
| Viáticos y Movilidad
(Turismo oficial corporativo) |
$ 31.664.800,00 | $ 2.638.733,00 | $ 86.752,00 |
⚠️ La gran inconsistencia presupuestaria: Mientras el área contable rinde más de 31 millones de pesos en Viáticos y Movilidad, en el presupuesto de gastos analítico aprobado originalmente figuraba una cifra de apenas $ 1.590.000. El cuerpo legislativo asentó su deseo de que la cifra correcta sea esta última, debido a la obscena enormidad de la primera, advirtiendo que el Ejecutivo tendrá que explicar semejante discrepancia ante el Tribunal de Cuentas.
Las cuatro «alertas rojas» de la rendición de cuentas
Además del descontrol en las cajas de viáticos y homenajes, el dictamen legislativo detalló serias irregularidades administrativas que configuran un preocupante panorama de malas praxis institucionales:
- Contrataciones a dedo y adscripciones dudosas: Incumplimiento de los procedimientos jurídicos esenciales para la incorporación de personal y la determinación de adscripciones de agentes municipales fuera del territorio del municipio, sin que estos movimientos generen un solo beneficio real para los viereños.
- Entrega discrecional de bienes públicos: Otorgamiento de permisos de ocupación (comodatos) de bienes e inmuebles de propiedad municipal sin contar con la jurídicamente obligatoria ratificación del Concejo Deliberante.
- La nulidad absoluta por Nepotismo: Se detectó la nulidad absoluta de cuantiosos libramientos de pagos y transferencias efectuadas a proveedores que resultan ser parientes cercanos (en grado expresamente prohibido por la ley) del tesorero y del propio intendente municipal. Específicamente, el municipio le facturó la suma de $ 42.345.300 al año a la madre del tesorero, y otros $ 8.205.744 anuales al hermano del intendente Burger.
El descargo político: de «Kiosco» a mega-proveedor municipal
Las declaraciones del concejal «Juanchi» Maidana en el recinto no ahorraron ironía ni adjetivos para describir el modus operandi de la gestión de Burger, desnudando lo que considera un burdo esquema de triangulación familiar:
“El municipio le compró a la mamá del tesorero 42 millones de pesos. Y ojo, no estamos hablando de una ferretería industrial, sino de un quiosco de barrio. Los vecinos pueden ir personalmente y corroborar qué hay en ese lugar. Lo más curioso es que la Municipalidad de Campo Viera es el único cliente que le facturó a ese quiosco (convertido mágicamente en ‘nueva ferretería’), el cual inició actividades justo coincidiendo con el inicio de la gestión de Burger. Solo le vendió esos 42 millones al municipio».
Maidana también disparó contra los gastos directos de la
cúspide ejecutiva: «Tenemos además al intendente comprándole 8 millones a su propio hermano, otros 30 millones de pesos que ha utilizado de manera totalmente indiscriminada en carácter personal, y unos 90 millones en gastos de representación que no sabemos a dónde fueron a parar. Hemos detectado tres ítems de facturación que tienen exactamente el mismo apellido, constatamos el domicilio fiscal y nos encontramos con que no hay absolutamente nada en el lugar (una dirección fantasma de manual)”.
El desenlace institucional
Tras dejar constancia en actas de cada uno de los señalamientos para que las autoridades del Tribunal de Cuentas de la provincia tomen cartas en el asunto, los ediles avanzaron con el paso formal. Luego de las duras observaciones expresadas por todo el arco político, se aprobó por unanimidad la Ordenanza Nº 04/2026, la cual técnicamente “Da por Examinada la Rendición de Cuentas Anual de la Municipalidad de Campo Viera, correspondiente al Ejercicio Financiero del año 2025”.
Sin embargo, que esté «examinada» no significa que esté aprobada moralmente: el balance viaja a Posadas con una valija llena de denuncias que prometen agitar aún más la feroz interna de Encuentro Misionero en la zona centro.

