Agostina Vega Córdoba detenido

 

 

Una cámara registró a la menor de 14 años en la casa del imputado en calle Campillo. Su celular se apagó al salir y la querella denunció que el acusado era expareja de la madre.

 

 

 

La causa judicial por la búsqueda del paradero de la adolescente desaparecida en territorio cordobés sumó elementos probatorios de alta complejidad en las últimas horas. Los gabinetes técnicos y las brigadas operativas de la policía concentran sus tareas en la verificación de registros fílmicos, el rastreo de celdas de telefonía móvil y las declaraciones testimoniales del entorno cercano. 

 

 

 

Estos elementos permitieron a las autoridades judiciales establecer una línea de tiempo precisa y descartar las versiones preliminares aportadas por el único sospechoso que permanece privado de su libertad.

 

 

Uno de los elementos de mayor peso incorporados al expediente consiste en una secuencia de video registrada por una cámara de seguridad privada ubicada en la misma cuadra del inmueble del acusado. La filmación capturó de forma nítida el momento exacto en el que la menor, de 14 años de edad, ingresó al domicilio situado sobre la calle Campillo al 800, acompañada de forma directa por el imputado, Claudio Gabriel Barrelier

 

 

 

Al respecto, el abogado penalista Carlos Nayi, quien asumió la representación legal de la madre de la víctima en carácter de querellante particular, calificó la prueba audiovisual como un elemento contundente que desarticula por completo la coartada exculpatoria del sospechoso.

 

 

 

 

El impacto de las antenas telefónicas y el testimonio del remisero

 

 

 

 

La geolocalización informática coordinada por los peritos tecnológicos reforzó la hipótesis de la fiscalía de instrucción. De acuerdo con los informes técnicos remitidos por las compañías prestadoras, el impacto de las antenas de telefonía celular confirmó que la adolescente permaneció un lapso aproximado de tres horas dentro del espacio residencial del acusado. Los registros demuestran de igual manera que, inmediatamente después de que la menor egresó de dicho perímetro domiciliario, su dispositivo móvil dejó de emitir señal y quedó completamente fuera de operatividad.

 

 

 

 

 

A la par de los datos tecnológicos, la justicia sumó el testimonio clave de un chofer de remís identificado como Ariel, quien fue el encargado de trasladar a la joven el día en que se denunció su desaparición. El testigo presencial describió que al arribar al destino, el imputado —a quien describió como un hombre delgado, de contextura alta y con capucha— lo esperaba en la vereda y se hizo cargo de abonar la tarifa del viaje, la cual ascendía a la suma de 11.300 pesos. 

 

 

 

El trabajador del volante detalló ante las autoridades que el sospechoso adoptó una actitud sospechosa, rehuía la mirada en todo momento y debió completar el pago entregando 9.500 pesos en efectivo y un billete de un dólar debido a que manifestó no poseer más moneda de curso legal.

 

 

 

Finalmente, la querella profundizó en los vínculos personales previos como el principal vector utilizado para cometer el hecho. Se confirmó de manera formal en sede judicial que el detenido mantuvo una relación sentimental en el pasado con la madre de la víctima, de nombre Melisa, circunstancia de plena confianza familiar que el sospechoso habría utilizado presuntamente como herramienta para captar a la menor de edad. 

 

 

 

 

La progenitora fue admitida formalmente como parte querellante en la causa durante la mañana del martes, oportunidad en la que aportó información confidencial y documentación ampliatoria ante el magistrado interviniente para enriquecer las líneas de investigación que buscan determinar el paradero actual de la adolescente.

 

 

 

 

Puntos Claves del Expediente Judicial

 

 

 

 

  • Evidencia fílmica: Una cámara de seguridad documentó el ingreso de la menor de 14 años al domicilio de Claudio Gabriel Barrelier en la calle Campillo al 800.

  • Pericia tecnológica: El rastreo de antenas confirmó que la adolescente estuvo tres horas en la vivienda y que su celular dejó de funcionar inmediatamente al salir.

  • Testimonio del chofer: El remisero que realizó el traslado describió una conducta evasiva por parte del acusado, quien pagó el viaje con pesos y un billete de un dólar.

  • Vínculo del entorno: La querella, representada por Carlos Nayi, ratificó que el detenido es la expareja de la madre de la víctima y usó ese lazo para captar a la joven.