Tras una investigación de película que incluyó cámaras lectoras de patentes y peritajes, la Policía detuvo en el centro de Posadas al conductor del Ford Focus blanco que huyó del siniestro vial el pasado 22 de enero.
Hay gente que piensa que por sacarle las chapas al coche o desaparecer rápido de la escena, la justicia no los va a alcanzar. Pero en la Posadas de hoy, con cámaras por todos lados, el «vivo» suele durar poco. Eso fue lo que le pasó a un conductor que, desde el pasado 22 de enero, era buscado intensamente por un siniestro vial ocurrido en la rotonda de acceso al Aeropuerto Internacional.
Aquella mañana, entre las 07:30 y las 07:40, una mujer de 39 años que circulaba en su Gilera Smash de 110 cc terminó desparramada en el asfalto tras un fuerte impacto. Mientras ella era trasladada de urgencia al Hospital Madariaga con heridas de consideración, el otro vehículo involucrado desapareció como por arte de magia. Sin embargo, la víctima, una vez que recuperó la conciencia en la cama del hospital, fue clave: recordó un auto blanco que la embistió y se dio a la fuga sin siquiera frenar para ver si estaba viva.
El ojo que todo lo ve
A partir de ese dato, los sabuesos de la Dirección Centro Integral de Operaciones 911 se pusieron a revisar horas de grabaciones. La pieza fundamental apareció en las cámaras del estacionamiento del Aeropuerto, donde se vio una maniobra indignante: un hombre bajando de un Ford Focus blanco y sacando manualmente ambas patentes antes de retirarse.
Con el dominio ya identificado gracias a las lectoras inteligentes, se activó un operativo cerrojo silencioso. La espera terminó este viernes, cuando el sistema alertó que el auto «marcado» andaba circulando por la zona más transitada de la ciudad.
Final en Colón y San Martín
En un despliegue coordinado entre el Grupo de Acción Preventiva y la División Investigaciones, interceptaron al sospechoso en la esquina de Colón y San Martín, en pleno centro posadeño. Allí, ante la mirada de los transeúntes, la Policía le cortó el paso, le secuestró el Focus y también su teléfono celular, que ahora será peritado para ver qué mensajes mandó tras el choque.
El hombre, que ahora deberá explicar por qué abandonó a una persona herida y por qué intentó camuflar su vehículo, tiene 62 años. Por disposición del Dr. Ricardo Walter Balor, titular del Juzgado de Instrucción N.° 6, el sujeto quedó detenido y el auto fue trasladado a la Unidad Regional I para las pericias mecánicas finales. La imprudencia en el asfalto es grave, pero el abandono de persona es lo que terminó de hundir al responsable.

