Un grupo de trabajadores rurales de Entre Ríos espera en condiciones precarias en Corrientes para cruzar a Brasil. Prefieren la intemperie antes que regresar.
El fenómeno del flujo migratorio laboral hacia el sur de Brasil sumó un nuevo y dramático capítulo este fin de semana en el puente internacional que une Argentina con el país vecino. Una situación de vulnerabilidad extrema quedó al descubierto en Paso de los Libres, Corrientes, donde un contingente de personas se encuentra a la deriva, exponiendo la urgencia por acceder a salarios en moneda extranjera.
El grupo arribó al punto fronterizo el pasado viernes, adelantándose tres días a lo previsto. Según explicaron, todo se debió a un malentendido con un contacto establecido a través de redes sociales que les prometió empleo en las fincas brasileñas. La instrucción era presentarse recién el lunes para iniciar los trámites aduaneros hacia Uruguayana, pero la falta de precisión en la comunicación digital los dejó sin recursos y sin lugar donde dormir en territorio correntino.
Dormir en un camping y rechazar el regreso
Actualmente, los trabajadores pernoctan en un camping de condiciones sumamente básicas. Ante esta situación, la Municipalidad de Paso de los Libres, en coordinación con autoridades de su ciudad de origen, les ofreció pasajes gratuitos para retornar a sus hogares. Sin embargo, la respuesta fue tajante: rechazaron volver. Prefieren soportar la precariedad en la frontera con tal de no perder la oportunidad de trabajar en la zafra.
Este caso pone de relieve el peligro de la captación de mano de obra mediante plataformas digitales, una modalidad que crece sin garantías contractuales ni seguros para los trabajadores. El movimiento en la frontera no cesa; se estima que diariamente cruzan hacia Brasil entre 400 y 500 personas por los pasos correntinos, la mayoría con destino a Caxias do Sul.
El destino final y la identidad del grupo
La meta de este contingente es ingresar al país vecino para cumplir con las intensas labores de la cosecha de manzana y uva, donde el pago en reales representa una salida de emergencia ante la situación económica en Argentina.
Finalmente, se confirmó que se trata de un grupo de 40 trabajadores rurales oriundos de Concordia, Entre Ríos. Pese a las gestiones municipales y el riesgo de los contactos informales, el grupo permanece firme en su decisión de cruzar la frontera para trabajar en las cosechas del sur brasileño.

