Un hombre denunció el robo de su Vento en Eldorado, pero la Policía descubrió que lo había llevado a un desarmadero. Investigan una maniobra para obtener dinero.
Lo que comenzó como una denuncia por robo terminó destapando una maniobra que nada tenía que ver con un hecho delictivo común. La Policía de Eldorado investiga si el supuesto hurto de un Volkswagen Vento fue en realidad una puesta en escena preparada por su propio dueño para obtener beneficios económicos.
El 12 de noviembre, Carlos Agustín V. (46) aseguró que entre las 17 y las 20 horas desconocidos le habían sustraído el vehículo. Pero mientras la denuncia avanzaba por los canales habituales, los equipos de inteligencia de la División Drogas Peligrosas y la División Investigaciones de la UR-III detectaron un dato que cambió por completo el rumbo del caso.
En el barrio Itatí, Adolfo Andrés V., dueño de un desarmadero, declaró que el propio denunciante había llevado el Vento para que lo redujeran y vendieran sus piezas por separado. Con esa información, los investigadores se trasladaron hasta una propiedad ubicada sobre la calle Juan Sosa, en el km 9, donde hallaron el auto listo para ser desarmado, pese a que todavía figuraba oficialmente como robado.
En ese mismo lugar fue demorado Carlos Agustín V., quien horas antes se había presentado como “víctima”. Su situación cambió de inmediato y quedó vinculado a la maniobra que ahora analiza la Justicia.
Los investigadores buscan determinar si el falso robo tenía como objetivo cobrar el seguro del vehículo y generar además ingresos mediante la venta clandestina de autopartes. De ser así, la denuncia por sustracción encubría una operatoria doblemente lucrativa.
El Vento fue secuestrado y las actuaciones quedaron a disposición del Juzgado de Instrucción, mientras se revisan cámaras de seguridad, testimonios y nuevos elementos que permitan reconstruir el circuito completo de la operación.

