La Policía de Misiones atrapó al cabecilla y sus secuaces en pleno operativo encubierto. Se dedicaban a robar Honda Wave y otras 110 cc para venderlas a bajo costo.
Tras semanas de seguimiento silencioso y tareas de inteligencia, la Policía de Misiones logró desmantelar una estructura criminal dedicada al robo y la comercialización de motocicletas.
La organización, que operaba bajo un esquema de roles definidos, fue interceptada en el barrio Ñu Porá durante un operativo encubierto que permitió recuperar tres rodados con pedido de secuestro activo.
La investigación fue un trabajo conjunto entre las divisiones de Investigaciones de Garupá, Candelaria y la Mini Brigada de la Comisaría 14.ª. El cabecilla de la banda, un hombre de 34 años conocido en el ambiente delictivo por su alias, era el encargado de negociar las unidades robadas a precios muy inferiores a los de mercado, mientras que sus cómplices, ambos de 28 años, realizaban el apoyo logístico y las tareas de vigilancia o «campana».
La emboscada en Ñu Porá
El desenlace se produjo este miércoles alrededor de las 14:00 horas. Los investigadores, con el dato preciso de una transacción inminente, montaron una vigilancia sobre las calles Horacio Quiroga y Juncal. Allí detectaron la llegada de dos motocicletas que coincidían con las denunciadas recientemente. Mientras dos de los delincuentes intentaban concretar la entrega, el tercero circulaba en una tercera unidad alertando sobre posibles movimientos policiales, pero el despliegue de los efectivos fue lo suficientemente rápido para cercarlos y detener a los tres sospechosos en simultáneo.
Recuperación y pistas sobre desarmaderos
Las motos recuperadas son una Honda Wave 110 cc, una Zanella ZB y una Gilera Smash, modelos que encabezan las estadísticas de robo debido a su alta demanda de repuestos. Posadas registra esta noche de jueves una temperatura de 26°C, mientras la justicia evalúa la realización de allanamientos en posibles puntos de desguace.
No se descarta que esta banda tenga vinculación con otros hechos similares ocurridos en la zona capital, ya que su modus operandi sugiere una aceitada red de contactos para la «limpieza» y reventa de los rodados. Los tres detenidos quedaron alojados en sede policial a disposición del juzgado de instrucción en turno.

