El tremendo accidente ocurrió este sábado cerca de las 7 de la mañana sobre la Ruta Provincial 3. El conductor de 23 años manejaba un Peugeot con 1,60 de alcohol en sangre; viajaba con dos amigos y de milagro todos sufrieron heridas leves.
Salir de joda, tomar de más y agarrar la ruta a la madrugada es una combinación que casi siempre termina de la peor manera. Este sábado bien temprano, alrededor de las 07:00 horas, la alarma se encendió en el interior provincial tras registrarse un violento vuelco que, por milagro de Dios, no terminó en una tragedia fatal para tres amigos.
El grave accidente de tránsito ocurrió exactamente a la altura del kilómetro 25 de la Ruta Provincial N.º 3, justo en el acceso a la zona de Picada Galitziana, en la jurisdicción del municipio de Olegario V. Andrade.
Por esa carretera provincial venía circulando un automóvil Peugeot 206 en sentido desde Andrade hacia la localidad de Cerro Azul. Al mando del volante iba un joven de 23 años, acompañado por otros dos muchachos de 18 y 22 años. Por razones que la policía ya cerró en sus actas, el chofer perdió el control total del auto en plena recta, se fue directo hacia los márgenes de tierra y terminó dando varios tumbos en el aire hasta quedar volcado con las ruedas para arriba sobre la banquina lateral.
A los pocos minutos, llegaron las patrullas de la Comisaría de Olegario V. Andrade para auxiliar a los accidentados. Al notar el estado en el que se encontraba el conductor, los inspectores le arrimaron la pipeta para el test de alcoholemia: el soplido arrojó un resultado positivo de 1,60 gramos de alcohol por litro de sangre, es decir, más del triple del límite permitido para transitar.
Ambulancias de la red sanitaria trasladaron de urgencia a los tres ocupantes del Peugeot hacia las instalaciones del Hospital de Cerro Azul. Tras las revisiones y placas en la guardia, el cuerpo médico confirmó que tanto el borracho del volante como el chico de 18 años sufrieron escoriaciones y golpes leves, mientras que el joven de 22 resultó completamente ileso.
En el lugar del vuelco trabajaron los peritos de la División Policía Científica de la Unidad Regional VI para levantar las huellas de frenado. Por su parte, el conductor de 23 años quedó demorado formalmente en la comisaría por violar la Ley Nacional de Tránsito N.º 24.449, mientras que el auto quedó destrozado y secuestrado en el corralón policial.

