El delincuente de 29 años, alias «Chespi», fue atrapado este lunes por la División Comando Centro. Tenía condena por robos calificados hasta noviembre de 2026.
Las tareas de ciberpatrullaje y los seguimientos encubiertos permitieron desbaratar una red de reventa de electrodomésticos en la zona centro. El sospechoso, que ya contaba con duras condenas previas en la provincia, opuso una feroz resistencia antes de ser alojado en los calabozos.
Una coordinada investigación policial logró resolver en tiempo récord un atraco domiciliario y sacar de circulación a un reincidente delictivo que utilizaba las plataformas virtuales para comercializar artículos malhabidos. Las pesquisas se iniciaron tras la denuncia de un damnificado y requirieron vigilancias encubiertas en sectores periféricos de la ciudad para localizar los objetos sustraídos.
El operativo culminó con un violento forcejeo en la vía pública cuando el sospechoso se vio cercado por los agentes de civil, lo que agrava sustancialmente su situación procesal debido a que gozaba de un beneficio de soltura anticipada otorgado por los tribunales ordinarios.
El procedimiento se concretó en horas de la tarde de este lunes 15 de junio de 2026 tras una serie de allanamientos y tareas de vigilancia en la ciudad de Oberá. El implicado fue identificado de forma oficial como Alan Emanuel D. S., de 29 años de edad, conocido en el ámbito delictivo bajo el alias de «Chespi», quien fue interceptado por los efectivos de la División Comando Centro de la Unidad Regional II.
La investigación penal se había iniciado a raíz de la denuncia de un vecino del barrio Villa Mosquere, quien detalló que delincuentes habían vulnerado los accesos de su vivienda para robarle un televisor Smart TV y un cilindro de gas. Mediante tareas de ciberpatrullaje, los agentes de la fuerza provincial detectaron que el televisor estaba siendo ofrecido a bajo costo en los grupos de venta de una red social, logrando pactar un encuentro encubierto para recuperar el aparato técnico.
En una segunda fase de las pesquisas, los investigadores rastrearon y secuestraron la garrafa, la cual ya había sido comercializada de forma ilegal en el barrio Caballeriza.
Con las pruebas reunidas, las patrullas montaron una guardia oculta cerca de la vivienda del investigado. Al notar las balizas policiales, «Chespi» intentó agredir a los uniformados para escapar a pie, pero fue reducido en pocos segundos.
Los voceros de la causa confirmaron que Alan Emanuel D. S. posee un frondoso prontuario penal por delitos contra la propiedad que incluye causas por robos calificados, asaltos con arma blanca y tentativa de hurto de motocicletas.
Además, el delincuente se encontraba gozando de un beneficio de libertad condicional que se encontraba vigente hasta noviembre de 2026, por lo que la Justicia ordinaria ordenó la revocación inmediata de su soltura y su alojamiento en la Alcaidía local.

