«El Vladi», un conocido delincuente de 25 años, se paseó por patios y balcones llevándose de todo. Quedó grabado en HD, los investigadores le montaron una guardia encubierta y lo madrugaron en su propia casa.
Para «El Vladi», la madrugada no es para descansar, sino para facturar ajeno. Sin embargo, su última «maratón delictiva» por el barrio Santa Elena de Garupá terminó con un final bastante menos poético de lo que planeaba: terminó durmiendo, pero en una celda de la comisaría.
El joven de 25 años, con un prontuario bastante conocido por las fuerzas de seguridad, se tomó muy en serio la jornada laboral nocturna y concretó tres robos consecutivos en patios y balcones de la zona. En su variada cosecha se apoderó de una bicicleta rodado 29, una hidrolavadora, dos cajas de herramientas, un taladro inalámbrico y una bordeadora. Prácticamente el equipamiento completo para abrir su propia ferretería.
El pequeño gran detalle que olvidó el delincuente es que los vecinos del barrio no solo duermen, sino que también tienen cámaras de seguridad. Los registros en alta definición permitieron a la División Investigaciones de Garupá reconocerle el rostro, la fisonomía y hasta el «estilo» de caminata al mismísimo «Vladi».
Sabiendo quién era y dónde vivía, los efectivos del Destacamento Santa Elena y la Dirección Motorizada decidieron esperarlo pacientemente en las inmediaciones de su domicilio en el barrio Horacio Quiroga. Tras pasar toda la madrugada «trabajando» de casa en casa, «El Vladi» llegó a su hogar con la idea fija de tirar la toalla y descansar. Lo que no esperaba era que la Policía ya le tenía la cama hecha en la vereda.
Fue interceptado en el acto, esposado y puesto nuevamente a disposición de la Justicia. Por estas horas, la Policía busca dar con el paradero de los elementos robados para devolverlos a sus dueños, mientras «El Vladi» reflexiona tras las rejas sobre los riesgos del trabajo nocturno.

