Tras ocho décadas de historia, la emblemática firma cesó su producción en San Fernando. La combinación de deudas millonarias, conflictos con el SUTNA y el auge del neumático chino sentenciaron su final.
La fábrica de neumáticos Fate anunció este miércoles el cierre definitivo de su planta industrial. La decisión marca el desenlace de un proceso de deterioro que se extendió por años, donde la firma no logró sobrevivir a la combinación de pérdidas millonarias, una competitividad en declive y una política comercial que favoreció el ingreso masivo de productos extranjeros.
Con esta medida, 920 trabajadores han sido formalmente despedidos, poniendo fin a una trayectoria de ocho décadas en el partido de San Fernando.
El factor importación: el impacto del mercado chino
Uno de los pilares que explica el colapso de la empresa es el cambio estructural en el comercio exterior:
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Crecimiento interanual: Según el Indec, la importación de chasis, partes y neumáticos creció un 11,9% interanual en 2025.
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Apertura comercial: Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, el aumento acumulado de importaciones de neumáticos alcanzó el 34,8%.
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Precios a la baja: Esta competencia externa provocó una caída del 42,6% en el precio real del producto, liderada principalmente por los neumáticos provenientes de China.
Siete años de reestructuraciones y conflictos
El camino hacia el cierre definitivo comenzó mucho antes de este miércoles, marcado por hitos de inestabilidad laboral y financiera:
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2019: Se aplicó la primera gran reducción de 450 puestos de trabajo y se recurrió al primer Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC).
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2022: La planta fue protagonista de uno de los conflictos salariales más extensos del sector, con paros y bloqueos que duraron meses y afectaron gravemente las exportaciones.
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2024: En julio, Fate presentó un nuevo pedido de PPC ante la gestión actual, reportando pérdidas por más de US$ 30 millones solo en la primera mitad de ese año.
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Demanda interna: La empresa argumentó que la caída del consumo doméstico llegó al 30%, lo que, sumado a la alta carga impositiva y el ausentismo, tornó inviable la operación.
La versión del sindicato
Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA), la visión es distinta. Si bien la empresa señala la conflictividad gremial como causa del cierre, el gremio advierte que los salarios de los trabajadores se encontraban congelados desde hace un año.
Según la representación sindical, el anuncio de bajar las persianas se produjo justo cuando se intentaban retomar las negociaciones para actualizar los haberes de los empleados.

