El arroyo Garupá se desbordó tras fuertes lluvias en Posadas y afectó caminos rurales y comunidades mbya guaraní. Autoridades mantienen controles para evitar accidentes.
La furia de la lluvia volvió a golpear a Misiones y esta vez el protagonista fue el arroyo Garupá, que desbordó con fuerza y puso en jaque a vecinos y comunidades rurales de Posadas.
El agua se llevó por delante todo a su paso, afectando directamente al puente del camino vecinal que conecta el Paraje Tacuaruzú con el Paraje Sol de Mayo, acceso a la comunidad mbya guaraní Urunday-Ti.
Ante el peligro de que algún vehículo o peatón intente cruzar el cauce desbordado, la Policía montó una consigna permanente en el lugar. Las imágenes son un reflejo de la vulnerabilidad de las familias de la zona, que quedaron aisladas por completo.
La postal del puente sumergido bajo el agua es una señal de alarma: las lluvias intensas siguen poniendo en evidencia la falta de infraestructura capaz de soportar los embates del clima.

