Una banda estafó a una farmacia de Garupá por casi 2 millones de pesos usando tarjetas sin fondos y retiros por Uber. La Policía de Misiones rastreó los envíos hasta una vivienda del barrio Santa Clara. Hay dos detenidos.
GARUPÁ. Lo que parecía una serie de ventas exitosas para una farmacia local terminó convirtiéndose en una pesadilla contable de casi dos millones de pesos.
Sin embargo, la confianza de los estafadores fue su propia trampa: la Policía de Misiones realizó un seguimiento encubierto de los servicios de mensajería utilizados para los retiros y logró desmantelar el centro de operaciones de la banda.
La modalidad era tan simple como efectiva. Los delincuentes contactaban al comercio vía WhatsApp y realizaban pedidos de alto valor, principalmente perfumes importados, artículos de higiene y medicamentos. Para abonar, solicitaban enlaces de pago y utilizaban diversas tarjetas de crédito.
El sistema arrojaba una aprobación inicial, lo que inducía al comerciante a entregar la mercadería de inmediato.
Para evitar ser identificados, los autores de la estafa nunca daban la cara. Enviaban servicios de Uber y Moto Uber para retirar los productos. Horas después, cuando la mercadería ya estaba en poder de los delincuentes, el banco emisor notificaba al farmacéutico que la transacción había sido rechazada por falta de fondos o irregularidades en la tarjeta.
El rastro de los Uber
La investigación, liderada por efectivos encubiertos, se centró en reconstruir el camino de los vehículos de transporte. Tras analizar varios viajes y realizar tareas de vigilancia discreta, los agentes determinaron que todos los pedidos convergían en un punto común: una vivienda en el barrio Santa Clara de Garupá.
Con las pruebas recolectadas y bajo las directivas del Juzgado de Instrucción Nº 3 de Posadas, se procedió este jueves al allanamiento del domicilio. En el lugar, la Policía, junto al apoyo de la S.A.I.C., secuestró un verdadero arsenal de elementos vinculados a la causa.
El botín recuperado
Dentro de la propiedad, los investigadores hallaron perfumes, medicamentos, electrodomésticos, prendas de vestir con etiquetas nuevas, carteras y valijas. Además, se incautaron teléfonos celulares y una gran cantidad de chips de diferentes compañías telefónicas, herramientas clave que utilizaban para cambiar de identidad y números de WhatsApp tras cada golpe.
La Justicia analiza ahora si otros comercios de la zona sur fueron víctimas de este mismo grupo bajo la misma modalidad de tarjetas «quemadas» y retiros tercerizados.
Los detenidos y principales sospechosos de liderar esta red de estafas son una joven de 18 años y un hombre de 31, quienes ya se encuentran alojados en sede policial a disposición del magistrado interviniente.

