El plantel nacional solicitó trasladarse directamente al predio de la AFA en Ezeiza tras su arribo. El Poder Ejecutivo suspendió las medidas festivas y descartó la presencia de funcionarios en el recibimiento para evitar lecturas políticas.
Luego de culminar su participación en el certamen mundial con el subcampeonato, el seleccionado argentino de fútbol definió no llevar a cabo caravanas ni celebraciones multitudinarias a su regreso al país. Ante esta postura asumida por el plantel y el cuerpo técnico, la Casa Rosada desactivó la posibilidad de decretar un feriado nacional, medida que se mantenía en evaluación condicionada a la decisión del equipo.
Fuentes oficiales confirmaron que el arribo de la delegación está previsto para las 18:00 horas al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
En la pista de aterrizaje se disponerá un recibimiento protocolar limitado a las autoridades aeroportuarias y a una guardia de honor integrada por fuerzas federales. Desde el Poder Ejecutivo ratificaron que ningún funcionario gubernamental estará presente durante el desembarco, cumpliendo con la premisa de no interferir en el espacio de los futbolistas.
Operativo de traslado y desconexión del plantel
A petición expresa de los jugadores, la delegación se dirigirá desde la estación aérea hacia el predio que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) posee en Ezeiza, descartando cualquier desplazamiento hacia el centro porteño o la Casa de Gobierno.
A partir del egreso de la aeroestación, la custodia y el despliegue de seguridad sobre la traza vial quedará bajo la jurisdicción operativa de la provincia de Buenos Aires.
En paralelo, la AFA informó que la delegación no regresa de forma completa a suelo argentino. Varios futbolistas del plantel emprendieron viaje directamente desde Estados Unidos hacia sus destinos de descanso o para sumarse a las pretemporadas de sus respectivos clubes. Entre ellos, el capitán Lionel Messi y el mediocampista Rodrigo De Paul permanecieron en la ciudad de Miami.





