El gendarme argentino aterrizó en Ezeiza esta madrugada en un vuelo gestionado con la AFA. Fue recibido por su familia, la ministra de Seguridad y Patricia Bullrich.
Pasadas las 4:40 de la madrugada de este lunes, el Aeropuerto Internacional de Ezeiza fue testigo del cierre de una de las tramas diplomáticas y humanas más tensas de los últimos tiempos. Nahuel Gallo, el gendarme que permaneció detenido en Venezuela durante 448 días, pisó suelo argentino y protagonizó un emotivo reencuentro con su familia, sellado por una fotografía junto a su hijo Víctor que rápidamente recorrió el país.
El operativo de regreso estuvo marcado por un fuerte hermetismo y una logística atípica. Gallo arribó en un avión privado vinculado a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), institución que cumplió un rol clave en las gestiones ante la negativa del gobierno venezolano de avanzar en un acuerdo directo con la administración de Javier Milei. Según trascendió, el gendarme realizó el viaje vestido con la camiseta de la Selección argentina, compartiendo mates con los pilotos en un clima de distensión tras meses de encierro.
Recepción oficial y familiar
En la pista de aterrizaje, la expectativa era total. Además de su esposa, María Alexandra Gómez, quien horas antes había expresado su emoción en redes sociales, aguardaban pie de pista:
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Alejandro Monteoliva: Ministro de Seguridad de la Nación.
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Patricia Bullrich: Senadora nacional y una de las figuras políticas que más presionó por la liberación del uniformado.
Las claves de la liberación
La salida de Gallo de Venezuela no fue un proceso convencional. Debido al ríspido contexto político entre Buenos Aires y Caracas, las negociaciones se canalizaron a través de vías paralelas. La intervención de la AFA permitió destrabar el traslado, actuando como un puente que las autoridades chavistas aceptaron para evitar el contacto institucional directo con el Gobierno argentino.
El reencuentro con su hijo de tres años, quien no veía a su padre desde que este fuera retenido en territorio venezolano, marcó el punto final de una detención que se extendió por casi 15 meses. Ahora, Gallo iniciará un proceso de recuperación y contención junto a sus seres queridos, mientras se aguardan detalles sobre su estado de salud y los pormenores de su estadía en los centros de detención venezolanos.

