Cinco jóvenes fueron detenidos tras simular una compra, robar una moto y escapar a los tiros en Alem y Cerro Azul. La Policía recuperó el rodado.
Una falsa negociación por una moto terminó anoche en un violento robo y una persecución cargada de tensión en Alem y Cerro Azul. Cinco jóvenes terminaron esposados tras un operativo cerrojo que se desplegó en minutos y que permitió recuperar el rodado y secuestrar el auto usado para la fuga.
Todo arrancó cerca de las 21:35, cuando Walter Joel B. había acordado encontrarse con un supuesto interesado en comprar su Yamaha FZ 150 cc. El punto de encuentro fue cerca de un tinglado sobre la Ruta Nacional 14. Hasta ahí llegaron tres pibes arriba de un Fiat Uno blanco.
Todo parecía una venta común: uno miraba la moto, otro revisaba los papeles y el tercero esperaba en el auto. Pero fue una puesta en escena. En cuestión de segundos, el que estaba “probando” la moto la arrancó y salió disparado. Al mismo tiempo, uno de los cómplices mostró un arma y se subieron al Fiat para huir.
La víctima no se quedó quieta: se largó detrás de ellos rumbo a Cerro Azul. En plena persecución, según denunció, los ocupantes del Fiat le tiraron disparos para frenarle el paso. El hombre llegó hasta el puesto policial ubicado en la intersección de la ruta 14 y la provincial 3, donde avisó a los efectivos.
Ahí empezó el operativo. Con apoyo de la Comisaría de Cerro Azul, Seguridad Vial y la dependencia de O. V. Andrade, montaron un cerrojo en la zona. Minutos después, personal de Andrade interceptó el Fiat y detuvo a Geremías Gabriel D. S. (20) y Luis Alejandro G. (19).
En paralelo, otros dos involucrados —Juan Daniel R. (20) y Lionel Darío C. (19)— fueron ubicados en una estación de servicio de Cerro Azul cuando estaban cargando nafta en un bidón para volver a buscar a los prófugos.
Quedaba uno: el que se había fugado con la moto. La búsqueda siguió durante la madrugada. A través de un encuentro controlado en el marco de la investigación, la Policía detuvo a Jacinto José R. (20), quien tenía el rodado escondido nada menos que en el cementerio de Cerro Azul.
Los cinco quedaron a disposición de la Justicia y la motocicleta volvió a manos de su dueño.








