El Ejecutivo nacional enviará este miércoles un ambicioso paquete legislativo que cambiará de raíz el sistema electoral y el financiamiento de las campañas.
El tablero político nacional se prepara para un debate legislativo de alto voltaje. A través de un mensaje difundido en las últimas horas por canales digitales, el Ejecutivo confirmó el envío inminente de un ambicioso paquete de leyes que busca modificar drásticamente el sistema de votación, el manejo de los fondos de campaña y los requisitos legales para quienes aspiren a ocupar cargos públicos en las próximas elecciones.
La confirmación acelera una discusión que el oficialismo ya venía preparando en su mesa chica. A partir de este miércoles, el presidente Javier Milei pondrá a prueba su poder de negociación en ambas cámaras con un proyecto que tiene como núcleo duro la eliminación de las PASO, argumentando que debe devolverse a los partidos la potestad de definir sus candidaturas sin que el Estado tenga que financiar las internas. En esta misma línea, se propone eliminar el financiamiento público de las campañas, manteniendo únicamente el dinero destinado al funcionamiento institucional de los partidos.
La jugada de la «Ficha Limpia» y los puntos en reserva
La gran novedad del anuncio presidencial fue la incorporación explícita del capítulo de Ficha Limpia, un tema que no estaba en los borradores públicos iniciales. En la Casa Rosada ven esta inclusión como una estrategia parlamentaria clave: utilizar este reclamo histórico como «anzuelo» para acercar a los bloques opositores que exigen restricciones para candidatos condenados, pero que se resisten a derogar las primarias.
¿Cómo funcionaría la Ficha Limpia?
Según el esquema diseñado por el oficialismo, el impedimento para ser candidato alcanzaría a personas condenadas por delitos dolosos que tengan sentencia confirmada en segunda instancia antes del 31 de diciembre del año previo a la elección. En caso de que la confirmación judicial llegue después del 1 de enero del año electoral, la prohibición regiría recién una vez terminado ese proceso de votación.
Lo que quedó fuera del anuncio pero sigue en carpeta:
Si bien no fueron mencionados en el último mensaje, el Gobierno mantiene en análisis otros ejes de rediseño electoral que generarán fuerte debate:
Modificaciones sobre la Boleta Única de Papel.
- Cambios en la composición jurídica de los partidos y aumento en la cantidad de afiliaciones necesarias para conservar la personería.
- Restricciones estrictas a la participación extranjera en las campañas políticas.
- Nuevos esquemas para la elección de representantes del Parlasur.
- El polémico sistema de circunscripciones uninominales para la Cámara de Diputados.
La tensión se traslada al Congreso Nacional, donde el Gobierno deberá definir por qué cámara inicia la discusión para intentar aprobar este sensible paquete de reformas.





