El caso dio un giro tras el hallazgo de una maza y un punto de venta de drogas en la misma propiedad. Una joven de 26 años fue detenida por la División Homicidios.
Un escenario de extrema complejidad criminal se desató en las últimas horas en el sur del área metropolitana, donde lo que inicialmente fue reportado como un accidente doméstico terminó revelando una trama de violencia y narcomenudeo. El despliegue de la División Homicidios y la Unidad Regional X en una vivienda de la calle Oberá permitió descubrir pruebas que apuntan a una agresión letal, descartando la versión inicial de una caída fortuita.
La intervención del Juzgado de Instrucción N° 2 fue inmediata tras detectarse lesiones craneales que no coincidían con un golpe accidental. La clave del caso surgió del relevamiento de cámaras y testimonios que situaron a una joven saliendo del lugar poco antes del hallazgo del cuerpo.
Sin embargo, el registro domiciliario ampliado arrojó dos elementos que cambiaron el curso de la causa: un martillo tipo maza con posibles restos biológicos y un anexo en el fondo de la propiedad que funcionaba como centro de pesaje y distribución de cocaína.
Ejes de la investigación judicial
El arma del hecho: La maza secuestrada es el elemento central. Los peritos de Criminalística analizan si la fuerza del impacto y las manchas halladas coinciden con las lesiones detectadas en el cráneo de la víctima.
La conexión Federal: El hallazgo de clorhidrato de cocaína, balanzas y envoltorios obligó a la intervención de Drogas Peligrosas. Se investiga si la detenida tiene relación con la sustancia o si el inquilinato operaba de forma independiente al hecho principal.
Pruebas fílmicas: Los registros de seguridad del barrio Santa Clara fueron determinantes para reconstruir los movimientos de la sospechosa entre las 9:30 y las 15:00 horas, momento en que fue interceptada.
El personal policial mantiene una consigna en la vivienda a la espera de los resultados finales de la autopsia médico-legal.





