La intendenta Norma Gularte reveló un faltante del 50% en maquinarias y deudas de combustible que beneficiaban al entorno del exintendente Peye. Denuncia penal en marcha.
La salida de Mario Peye de la intendencia, tras ser denunciado por abuso sexual por una trabajadora del Concejo Deliberante, no solo dejó una crisis institucional, sino que abrió una «caja de Pandora» administrativa.
La actual intendenta interina, Norma Gularte, reveló un panorama desolador tras realizar las primeras auditorías: cuentas dibujadas, activos municipales en domicilios particulares y un uso discrecional del combustible que favorecía directamente al entorno del alcalde bajo licencia.
Al asumir el mando, Gularte se topó con una transición diseñada para la obstrucción. Funcionarios salientes se negaron a firmar notificaciones y hasta a entregar las llaves del edificio municipal.
Sin embargo, el dato más alarmante surgió del parque vial: más del 50% de las herramientas, máquinas e insumos han desaparecido. Según testimonios recolectados por la nueva gestión, gran parte de estos activos se encontrarían en domicilios privados vinculados a la gestión anterior, lo que ya derivó en una denuncia penal ante la fiscalía.
El combustible de los «privilegiados»
La situación financiera es calificada por la nueva administración como «indignante». Se detectó una deuda de $8.700.000 en combustible generada en solo 10 días, a pesar de que la mayor parte de la flota municipal estaba inactiva. El desglose del gasto explica el porqué:
- 38% del combustible fue utilizado por el intendente bajo licencia.
- 27% fue destinado a un familiar directo del mandatario.
- Solo el 35% alcanzó para el funcionamiento de la ambulancia y las máquinas del pueblo.
Recortes y primeros resultados
En apenas 21 días de gestión, la intendenta libertaria informó que se logró un ahorro del 30% en la liquidación de sueldos tras detectar casos de «personal fantasma» (personas que cobraban sin prestar servicio).
Según Gularte, este recorte del gasto político ya se tradujo en beneficios directos para los vecinos: se reactivaron servicios esenciales y se repararon 12 kilómetros de caminos terrados que estaban abandonados. «Estamos auditando cada peso porque los recursos son de todos, no de unos pocos», sentenció la mandataria.

