El gobierno de Donald Trump analiza subir la cuota de importación de carne argentina de 20.000 a 80.000 toneladas anuales para bajar precios internos.
El gobierno de Estados Unidos analiza cuadruplicar la cuota de importación de carne vacuna argentina, que actualmente se encuentra en 20.000 toneladas anuales, y llevarla a 80.000 toneladas por año, según informaron medios norteamericanos.
La iniciativa surge en el marco de un nuevo plan de asistencia e incentivo para la producción ganadera estadounidense, impulsado por la administración de Donald Trump, quien busca moderar los precios internos de la carne ante la presión inflacionaria y la creciente demanda del mercado local.
“Una mayor apertura a las exportaciones argentinas podría aliviar la oferta y ayudar a bajar los precios”, sostuvo el propio Trump en declaraciones recientes.
Actualmente, la Argentina mantiene con Estados Unidos un cupo anual de carne deshuesada, fresca, enfriada o congelada, con aranceles reducidos, que en 2024 alcanzó 33.697 toneladas exportadas por US$188 millones, según datos oficiales.
Negociaciones y resistencias
De acuerdo con el sitio especializado Politico, funcionarios del gobierno norteamericano mantuvieron reuniones con legisladores republicanos y representantes del sector agrícola para discutir el aumento del cupo, mientras que Bloomberg adelantó que la medida “sería inminente”.
Sin embargo, la propuesta despertó fuertes críticas de las asociaciones ganaderas estadounidenses, que advirtieron que un incremento de las importaciones podría “desplazar la producción local”.
La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, confirmó que el tema “está en análisis”, aunque aclaró que el aumento “no será tan grande” debido a “cuestiones sanitarias por aftosa”.
No obstante, la Argentina fue declarada libre de fiebre aftosa hace casi 20 años y mantiene una campaña de vacunación permanente que garantiza la sanidad del rodeo.
Trump pidió bajar los precios
En medio del debate, Trump se dirigió directamente a los productores locales a través de su red Truth Social, donde escribió:
“Los ganaderos, a quienes quiero mucho, no entienden que la única razón por la que les está yendo tan bien es porque impuse aranceles al ganado que ingresa a Estados Unidos. Pero también deben bajar sus precios, porque el consumidor es un factor muy importante en mi manera de pensar”.
La Asociación Nacional de Ganaderos (NCBA) respondió con dureza al mandatario, al asegurar que el pedido “solo genera caos” y “no resuelve los verdaderos problemas de precios” que enfrenta el mercado cárnico estadounidense.

