Tras dos años de congelamiento, el Gobierno de Javier Milei planea aumentar los sueldos del Gabinete en 2026. Buscan equiparar ingresos con el Congreso y el sector privado, pero temen el impacto en la opinión pública durante las sesiones extraordinarias.
En los pasillos de Balcarce 50, una carpeta comienza a moverse con sigilo pero con decisión: el Gobierno Nacional prepara el terreno para descongelar los sueldos de la planta política en 2026. Tras dos años de ingresos estáticos frente a la inflación, la «mesa chica» de Javier Milei reconoce que la actualización es inevitable, aunque el timing es motivo de disputa interna.
Mientras que los integrantes del Gabinete presionan para que la mejora se haga efectiva desde el 1° de enero, en el entorno más cerrado del Presidente ponen el freno de mano. “Lo vamos a tener que hacer, pero de forma ordenada”, admiten fuentes oficiales.
El temor al impacto público y las Extraordinarias
La principal preocupación en la Casa Rosada es el termómetro social. La estrategia es evitar que el anuncio coincida con el tratamiento del Presupuesto y de la Reforma Laboral en el Congreso durante las sesiones extraordinarias (convocadas del 10 al 30 de diciembre y proyectadas para extenderse en enero y febrero).
El recuerdo del paso en falso con Armando Guibert —quien fue desplazado tras un intento de aumento salarial que debió ser derogado— obliga al oficialismo a moverse con pies de plomo. Ahora, la firma clave la tiene el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, bajo cuya órbita se encuentra el empleo público.
La brecha: Ejecutivo vs. Legislativo
Uno de los argumentos más fuertes del Gabinete es la disparidad salarial, no solo con el sector privado (que dificulta la contratación de técnicos calificados), sino con el propio Poder Legislativo. Los números que maneja el Gobierno exponen una brecha notable:
La disparidad en números:
Senadores: $9.500.000
Diputados: $7.000.000
Presidente de la Nación: ~$4.000.000 (Bruto)
Ministros: ~$3.580.000
Secretarios: ~$3.200.000
Esta diferencia complica el armado de equipos, ya que muchos profesionales del sector privado rechazan sumarse a la gestión pública por la baja remuneración en comparación con sus responsabilidades.
Economía y Ajuste: Las condiciones
El plan de recomposición salarial no será un cheque en blanco. En el Gobierno apuntan a un incremento progresivo y atado a los resultados macroeconómicos. Las proyecciones del Ministerio de Economía son optimistas, contemplando una expansión del PBI del 5% para el trienio 2026-2028.
Además, el Ejecutivo busca legitimar el aumento sosteniendo la motosierra: aseguran que profundizarán el ajuste en el Estado durante 2026. Según datos de Desregulación, en los primeros veinte meses de gestión ya se redujeron 53.000 puestos de trabajo (10% del personal), generando un ahorro anual de US$ 2.106 millones.
La decisión final está en manos de Javier Milei, con la articulación política de su hermana Karina, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro Luis Caputo.

