Tras los malos resultados frente a La Libertad Avanza, el oficialismo cambia de nombre, divide la campaña en cuatro jefes y busca alianzas con el PAyS y el PJ. |
Es el cierre definitivo de un ciclo en la tierra colorada. El espacio que gobernó la provincia durante más de dos décadas ya no competirá bajo su histórica denominación. El histórico partido provincial, que supo alinearse en forma sucesiva con todos los oficialismos nacionales, pasará a llamarse Encuentro Misionero, con el objetivo central de retener el gobierno en 2027 y no perder su capacidad de negociación con la Casa Rosada.
Para entender la magnitud de esta decisión, hay que retroceder a 1999, año en que Carlos Rovira asumió la gobernación por el Partido Justicialista. Tras romper con su entonces mentor, Ramón Puerta, forjó el Frente Renovador de la Concordia (FRC), aglutinando sectores del PJ, la UCR, el sindicalismo y la producción, sello con el cual logró retener el poder en 2003.
Alianzas históricas y el fin del «Neo» y el «Blend»
A lo largo de los años, el oficialismo provincial demostró un pragmatismo absoluto. En 2003, debido a que su archienemigo Ramón Puerta apoyaba a Eduardo Duhalde, el nuevo espacio renovador se alineó con Néstor Kirchner. A partir de allí fue kirchnerista, acompañaron a Nestor y luego a Cristina Kirchner. Luego deja de ser «K» y se pega a Mauricio Macri. Después vuelve al peronismo y se alinea íntegramente con Alberto Fernández y a Sergio Massa. Sin embargo, con Javier Milei no lograron sellar un acuerdo firme, ya que La Libertad Avanza (LLA) busca disputarles directamente la provincia.
La decisión de sepultar la marca FRC llegó el jueves pasado en «La Previa», la tradicional reunión semanal en el Salón de las Dos Constituciones de la Legislatura. Tras varios intentos frustrados de maquillar el sello (las versiones 2.0 y 3.0; la etiqueta «Neo» para los dirigentes sin pasado partidario; y la reciente «Blend» para simular una mezcla con los libertarios), el conductor del espacio fue el único orador y decretó el nacimiento de Encuentro Misionero.
El fantasma del «Fenómeno Piña» y el mapa dividido
El motor de este cambio fueron los magros resultados de 2023, donde el oficialismo apenas superó a LLA en la legislativa provincial (aunque retuvo la mayoría) y perdió en las elecciones nacionales. Por primera vez desde el histórico «fenómeno Piña», el gobierno teme perder el control de la provincia y de los principales municipios.
Para reactivar su estructura, la provincia fue dividida en cuatro secciones, cada una a cargo de un jefe de campaña:
- Eduardo «Lalo» Stellato: Intendente de Posadas, quien ya fue puesto en carrera para la gobernación, aunque no se descarta que Hugo Passalacqua intente repetir.
- Oscar Herrera Ahuad: Diputado nacional y exgobernador.
- Lucas Romero Spinelli: Actual vicegobernador.
- Sebastián Macías: Presidente de la Legislatura.
La directiva central es clara: «empezar antes, caminar más y volver a construir mayoría desde la cercanía con la gente».
Giro a la centroizquierda y el factor del PJ
El nuevo espacio busca aglutinar fuerzas de la centroizquierda para aislar al modelo mileísta, poniendo a la producción y el trabajo como ejes ordenadores.
El primer signo de esto fue la participación de Carlos Goring, único intendente del PAyS, partido aliado con varios pequeños productores del alto Uruguay Misionero, un espacio que originalmente fue un desprendimiento de la Renovación y que ahora buscan reincorporar.
En paralelo, el domingo 19 llegó una noticia clave: Christian Humada venció al kirchnerismo en la interna del Partido Justicialista local.
Se sabe que Humada es proclive a armar un frente provincial contra LLA, abriendo la puerta al regreso del justicialismo al armado oficialista, tras la intervención que había ordenado Cristina Kirchner en febrero de 2025.







