Escándalo y violencia en el barrio Culmey. Un hombre violó la perimetral y, junto a su novia, agredió a sus padres ancianos y a su sobrino. La Policía los detuvo esta madrugada.
Puerto Rico. Hay regresos al hogar que nadie desea. En la madrugada de este domingo, el silencio del barrio Culmey se rompió por los gritos de auxilio provenientes de una vivienda sobre la calle Gobernador Roca. Allí, una pareja de abuelos de 79 y 80 años vivió una auténtica pesadilla cuando su propio hijo, lejos de traer paz, irrumpió en la casa para convertir la noche en un escenario de caos y violencia.
Cerca de las 04:00 horas, los efectivos de la Comisaría de la Mujer (UR-IV) acudieron de urgencia al domicilio tras un llamado desesperado al sistema de emergencias. Al llegar, se encontraron con una escena indignante: la madre del agresor, una mujer de 79 años, relató que su hijo no solo había violado una prohibición de acercamiento judicial vigente, sino que trajo a su pareja como «refuerzo» para iniciar una brutal gresca contra sus propios progenitores y un sobrino de 21 años que intentó defenderlos.
Sin importarles la vulnerabilidad de los ancianos, la pareja atacó físicamente a los tres integrantes de la familia. Los golpes y empujones terminaron con los dueños de casa y el joven con diversas lesiones, obligando a una intervención inmediata del personal de salud para trasladarlos al nosocomio local, donde afortunadamente se constató que las heridas eran de carácter leve, aunque el daño emocional fue incalculable.
Los protagonistas del escándalo tras las rejas
Mientras los abuelos eran asistidos, un operativo conjunto de varias dependencias policiales se encargó de poner fin al «raid» violento de los sospechosos. La pareja no tuvo tiempo de escapar y fue rodeada por los uniformados antes de que pudieran alejarse del barrio.
Finalmente, la Justicia identificó al hijo agresor como Marcelo Rubén L., quien fue trasladado a la Comisaría Seccional Primera por desobediencia judicial y lesiones. Su compañera de andanzas, identificada como Adriana Noemí L., no se quedó atrás y también fue arrestada, quedando alojada en la Comisaría Seccional Segunda.
Ambos permanecen a disposición del magistrado interviniente, enfrentando una causa que suma el agravante de la vulnerabilidad de las víctimas y el desprecio total por una orden judicial previa. Para los vecinos del barrio Culmey, la detención trae un poco de alivio ante un hecho que calificaron como «una falta total de corazón».

