El entrenador se tomó 24 horas para definir su futuro. El silencio tras el partido y los rumores de salida sacuden al mundo millonario antes del jueves.
Lo que parecía una mala racha futbolística terminó por convertirse en una crisis institucional y deportiva que mantiene en vilo al fútbol argentino.
La derrota frente a Vélez Sarsfield este domingo no fue un partido más; fue el detonante que fracturó la resiliencia de un cuerpo técnico que, hasta hace poco, parecía inquebrantable. Hoy, el silencio en los pasillos de Núñez habla más que cualquier declaración oficial.
Tras el cierre de la jornada en Liniers, la noticia que nadie quería escuchar en el mundo riverplatense empezó a tomar fuerza: Marcelo Gallardo no aseguró su continuidad. Según revelaron fuentes cercanas al club y periodistas especializados, el «Muñeco» se encuentra en un proceso de introspección profunda, evaluando si tiene las fuerzas necesarias para revertir un presente que no logra despegar en este febrero de 2026.
Las 24 horas más largas para el hincha
La información que circula en las últimas horas indica que el DT ya habría comunicado su estado de ánimo a su círculo íntimo:
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El pedido de tiempo: Gallardo les adelantó a sus asistentes que se tomaría 24 horas para evaluar cuestiones personales y profesionales antes de realizar un anuncio oficial.
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Confirmación de la crisis: Cronistas como Nicolás Distasio y César Luis Merlo coinciden en que el entrenador está analizando seriamente dar un paso al costado, una situación inédita para un DT que siempre se caracterizó por redoblar la apuesta ante la adversidad.
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El ciclo actual: A diferencia de su primera etapa dorada, este segundo ciclo no ha logrado encontrar la regularidad ni los resultados, lo que habría desgastado la relación interna y la confianza del propio técnico.
El veredicto del Monumental
Más allá de lo que pase este lunes, el calendario aprieta. El próximo jueves River debe volver a su casa y la dirigencia teme que el clima sea hostil. Por primera vez en años, existe la sensación de que el Estadio Monumental podría manifestarse de manera diferente, marcando un quiebre en el romance incondicional con el ídolo si el equipo no muestra una respuesta anímica inmediata.
En las oficinas de Figueroa Alcorta el clima es de alerta máxima. Los dirigentes ya barajan escenarios alternativos ante una posible renuncia inminente. El lunes será el día D: la palabra de Gallardo determinará si el «Muñeco» sigue al frente del barco o si River debe iniciar la búsqueda de un nuevo capitán en medio de la tempestad.

